Continúa el debate sobre la despenalización del aborto

Los inscriptos están dando sus opiniones a favor o en contra de la despenalización del aborto en la jornada que aún continúa en el Recinto Legislativo y fue promovida por el diputado aliancista Sergio Vallejos.
El impulsor de la jornada, diputado, Sergio Vallejos, se pronunció convencido de que “nadie es dueño de la verdad, estoy en contra de los fanatismos que no nos hacen bien” tras lo cual realizó un balance sobre lo vivido en la jornada de hoy “nos hemos encontrado en las distintas posiciones que están a favor o en contra, puntos en común el respeto a los derechos de la mujer: que la penalización no termina con el problema, que no queremos el aborto, que hay una imperiosa necesidad de educación sexual y asistencia en general a las personas que la necesiten y coincidimos en que no se espera la sanción de esta ley para hacer cola e ir a abortar, la mujer tiene derecho a elaborar su propio plan de vida, que debemos evitar los embarazos no deseados y que el aborto es un problema de la sociedad y que tiene a la mujer como víctima”.

Más allá de estas consideraciones, el legisladores expresó su posición manifestando “tengo una decisión tomada en este tema, estoy en contra del aborto en forma absoluta, hay un problema que cobra una relevancia mas allá de todas estas coincidencias que tiene que ver con que hay otra persona que es el feto, no hablamos de menoscabar el cuerpo de la mujer, considero que matarlo no es la solución, aún en aquellos casos en que existe una violación, pero al ley prevé este tipo de casos”.

“Me molesta – dijo - ver de que tanto en un lado u otro que haya gestos de desconsideración, tenemos que aprender a respetarnos, cuando nuestro objetivo al generar esta jornada fue que quisimos que se discuta este tema con respeto, ha habido aquí otro tipo de discusiones importantes y como legisladores debemos decidir y tomar una resolución final y pronunciarnos sobre este tema”.

La diputada Clelia Ávila consideró “vale la pena que esta Legislatura se exprese ya que hay proyectos respecto en este tema, pero veo con preocupación que lo que sostiene al respecto del aborto han caído en falsos paradigmas, dicen que para evitar la muerte de mujeres hay que matar niños, concepto equivocado, si yo mato niños ellos no van a poder ser padres jamás”.

“Se hablo de discriminación – enumeró - se hablo de equidad social, no hay peor discriminación que decidir sobre la supremacía de otra persona, si yo decido a quien hay que dejar vivir o no. Que el Estado haya fallado en la educación, no quiere decir que las consecuencias las pague ese niño. Se hablo mucho de cifras todas falsas de abortos clandestinos, es falso cuando se dice que cuando se permita la ley de despenalizar el aborto se dice que no va a haber más abortos”.

“Otra de las cuestiones – siguió diciendo - es el uso de los eufemismos. Se niegan los derechos humanos y se niega el derecho a la vida, díganme que cultura ha aceptado como derecho el derecho a matar. Se viola la Constitución cuando hay que despenalizar el aborto. Aca se niega a Dios, no se puede negar lo manifiesto, por mas que neguemos la existencia de dios eso esta plasmado en la ley positiva, no podemos despenalizar el aborto sin incurrir en un grave error”, consideró.

La legisladora Wilma Molina se manifestó a favor de la vida desde el primer minuto de la concepción “no quiero cargar en mi conciencia con la muerte de ningún ser humano, no escuché a nadie que pueda expresarse en el sentido psicológico, nunca se analiza desde este punto lo que le puede pasar después de un aborto, nadie dice que una mujer que paso por esto cada vez que vio a una mujer embarazada va a recordar eso que hizo. Porque aunque digan que es un grupo de células todos sabemos que es vida. Me pregunto – reflexionó - si alguien después de matar a un ser humano puede ir a la casa y dormir tranquilo”.

El diputado del bloque del Frente Grande Fabricio Bolatti expresó “estamos debatiendo hoy si estamos a favor o en contra de la despenalización del aborto y si se pretende o no la modificación de una ley y que esto suceda, no significa que hay personas que están esperando que se sancione la ley para ir a abortar o que algo iría a cambiar con este debate”.

“Hay que tener en cuenta la realidad y la realidad dice que hay más de cientos de miles abortos por año en nuestro país, la realidad nos marca que tenemos que ocuparnos en este tema, analizar, hoy hay más de 500 mil abortos por año y la población acude a esto aun estando prohibido. Se puede decir que es un uso de parte de la sociedad: el aborto merece el debate y analizar si llegó o no la hora de adaptar la legislación a la realidad o modificar esta realidad”, sentenció.

“La educación sexual y la prevención son previas al análisis del aborto, hemos sancionado una ley para la educación sexual en el Chaco, que no se ha puesto en práctica por oposición de algunos sectores sociales, políticos y religiosos”, recordó.

“Las políticas preventivas anticonceptivas dejan mucho que desear – analizó - es importante saber que necesitamos mayor educación sexual prevención y es la mejor manera para disminuir los abortos. Me gustaría que el aborto no exista, porque hay políticas, hay un Estado, una sociedad que se ocupó de prevenir esta situación, no porque está prohibido o porque no lo solucionó”.

“Lo otro – consideró - es que no se modifiquen las leyes y salir a condenar a las mujeres, a los médicos involucrados en el aborto, por año buscar a más de 500 mil personas para condenarlas por no haber cumplido una ley, otro razonamiento, o hacernos cargos de esta realidad de modificar las leyes, aplicar las políticas y llevar adelante las acciones para prevenir los embarazos no deseados y se garantice la salud de la mujer”.

“Hace falta más educación sexual para prevenir, decidir y prevenir para evitar los embarazos no deseados”.

Más adelante y en calidad de disertante la diputada Delia González, titular de la Comisión de Salud expresó su postura a favor de la despenalización del aborto “no es fácil tomar esta postura, soy legisladora y medica de niños practicante y conozco bastante de mujeres muchas de mis posiciones vienen de aquella profesión y no de esta y estoy hablando de despenalizar y no seguir criminalizando el tema”, tras lo que añadió “despenalizar no significa aprobarlo, significa no criminalizar, no sumar más violencia a la violencia, si al final de cuentas queda en el libro de la conciencia de quien recurre a esa práctica”.

“No es la solución la despenalización – analizó - ni va a disminuir las causas de fondo que sustentan estas conductas, bajo ningún concepto debe significar la tranquilidad de solucionar un problema, el Estado debe interesarse en este tema y la solución seguramente llegará de la mano de mayor equidad social, maduración, tener mejores condiciones de vida como el saneamiento ambiental, a través de la concreción de un proyecto de vida”.

Los disertantes

La militante del Ateneo para la Construcción Nacional María Aguilar señaló que “es un tema que se piensa que atañe solamente a las mujeres y no es asi, aquí hay dos cuestiones: la ideológica que involucra a quienes se oponen a esta ley y por otro la cuestión económica de los grupos que realizan abortos en clínicas privadas en condiciones de ilegalidad. Es necesario que exista una ley que evite muertes que son evitables. Esta ley tiene que estar acompañada de educación sexual para educar para que la práctica del aborto sea el último recurso”.

Juan Carlos Rosciani, en representación de la Asociación Socialista “Vanguardia Social” indicó “la vida debe ser defendida desde el momento mismo de la concepción. Si la mujer quiere hacer aborto hay que aconsejarla, persuadirla. No se puede discutir a costa de la vida de otro ser y este es un problema de todos, no solo de la mujer”.

El Vicepresidente de la Asociación de Pastores Daniel Gauna hizo un llamado para no desconocer la voluntad de Dios “somos cuerpo, alma y espíritu, las prácticas como el aborto serán juzgadas como una transgresión”.

Mara Malagrati sostuvo que “despenalizar el aborto es sacar de la clandestinidad este tipo de cuestiones y poner la obligación en políticas de Estado en los servicios de salud para intervenciones optimas y eficaces y el derecho que tenemos a las mujeres a decidir sobre nuestros cuerpos hace un deseo legitimo a aspirar una vida en libertad, por lo que defendemos la posibilidad de elegir ser o no madre ser respetada como sujetas de derechos ser ciudadanas plenas sexuadas, con autoafirmación e identidad propia, asumiendo maternidades y paternidades voluntarias, escogemos con planes y posibilidad proyectos para ser madres”.

“Estoy a favor de la vida – afirmó - pero de la vida de todas estas mujeres que ya murieron por ir a lugares no seguros, estoy a favor de la legalización del aborto y los derechos sexuales son humanos y tiene la misma jerarquía de otros derechos”.

Vanesa Noemí Ayala del Movimiento Barrios de Pie argumentó “entendemos que la interrupción voluntaria del embarazo es una deuda de al democracia. Es un tema de salud pública porque las mujeres no pueden seguir muriendo por un acto de desesperación, son las mujeres de menos recursos que están mas expuestas a estas practicas. Estamos defendiendo la salud de las mujeres, el aborto siempre será el último recurso cuando falto salud sexual, fallo un método de anticoncepción, o fue una violación. El Estado no puede seguir sosteniendo la amenaza de la cárcel y está vulnerando nuestro derecho a una vida sin riesgo, de acceder a una educación sexual”.

Desde el Movimiento de Mujeres “Juana Azurduy” Nancy Sotelo reafirmó el apoyo al proyecto de ley de la despenalización del aborto “quiero remarcar nuestra realidad con respecto a mujeres que llegan a hospitales y que no son bien atendidas, son maltratadas, son violentadas y nosotros contamos con consejeria de salud”.

“Cuando hablamos de aborto – aseveró - aparece la censura social que es muy fuerte. La clandestinidad resulta un negocio millonario para los que lucran con la vida y la censura social esta acompañada de la sanción social, la cárcel no es la solución, hay que contar que una ley que impida que las mujeres sigan muriendo”.

Marcelo Salgado, del Colectivo de Varones a favor de la Despenalización de la Interrupción Voluntaria del Embarazo sostuvo que el “cuerpo es el espacio, donde todos los derechos se ejercen y reconocemos la diversidad de posiciones existentes y que se legalice el aborto no significa que todas vayan a abortar, la penalización solo empuja a mas clandestinidad, poniéndola en riesgo y exponiéndola inclusive a la muerte”.

El periodista Marcelo Tissenbaum argumentó a favor de la ley que legaliza la interrupción del embarazo “mis argumentos es la alta tasa de mortalidad de mujeres en gestación. Las prácticas clandestinas hablan de que hay alrededor de 500 mil mujeres que se realizan abortos en la Argentina por año, aunque en la clandestinidad siempre es difícil obtener números. La clandestinización aporta a la estigmatización. Lo que hay que desterrar es la idea de la vergüenza”.

Marcela Alcalá - médica especialista en psicopatología – definió que el inicio de la vida según lo que dice la Comisión de Bioética argentina se produce en el momento de la unión de los dos gametos masculinos y femeninos “en ese momento es un ser humano en estado embrionario. Se trata de una persona con organización genética completa y científicamente es correcto defender la vida humana desde el momento de la concepción”.

El médico Raúl Caire, especialista en embriología comparada y humana dijo que “lo que pretendemos eliminar no es una cosa, es un ser humano. No existe el pre embrión. La vida empieza en el momento mismo en que un espermatozoide y un ovulo se unen”.

El doctor Reynaldo Pascuzzi afirmó que cuando se habla de mortalidad materna se utilizan falacias para sostener un argumento como decir que la mortalidad materna es sinónimo de aborto. La mortalidad se produce por causas obstétricas. Un pequeño porcentaje se da por abortos ya sea espontáneo o clandestinos y desde 1998 a 2008 disminuyo por aborto la mortalidad materna”.

“Falta un sistema de salud contenedor que el permita al ciudadano vivir correctamente. Hablamos de desigualdad porque en Argentina hay medicina para ricos y para pobres. El aborto seguro no existe. Con la penalización del aborto se produce una disminución de muerte materna por dicha causa”.

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