La ronda de foros participativos de seguridad ciudadana continúa llevándose a cabo en los distintos barrios de la ciudad aunque no con el efecto deseado.
La confección de un mapa del delito es uno de los objetivos del Municipio a través del diálogo con los vecinos.
Son pocos los vecinos que deciden participar en comparación con los que reclaman por mayores medidas de prevención y efectividad en el accionar contra el delito. Las razones son muchas, pero la principal, según expresan son los pocos resultados empíricos en la realidad cotidiana.
Los vecinos sostienen que lejos de repercutir como herramienta positiva, los foros son un espacio de catarsis que “redunda en una pérdida de tiempo”. Además, remarcan en la necesidad de que las autoridades tomen las decisiones necesarias para acabar con un flagelo que crece a diario.
Los encuentros se llevan a cabo por zonas y tienen como objetivo brindar información, fomentar la discusión y la generación de propuestas vinculadas con la problemática de la inseguridad en el distrito.
Existen fuertes críticas a las autoridades municipales y policiales, así como al Gobierno provincial porque a pesar de las distintas reuniones y marchas que se han desarrollado en la última década en el distrito poco se ha podido avanzar en la reducción de los delitos en el distrito.
El miedo y el sentimiento de impunidad superan a la población que se cobija en sus hogares, tras rejas y cámaras que poco frenan a la delincuencia.
Si bien destacan la participación de la DPU (Dirección de Prevención Urbana) de la Municipalidad como elemento de disuasión, los vecinos siguen cuestionando la capacidad de respuesta de la fuerza policial, la única con facultades para intervenir ante los ilícitos. Sostienen que no sólo demoran en acudir a los hechos de emergencia sino que desalientan la radicación de denuncias.
Cámaras en moviles de DPU
Además de promover la participación ciudadana en el debate de medidas de prevención, el Municipio continúa invirtiendo en tecnología para la mejorar la estructura de la DPU. Móviles de la dependencia ya cuentan con cámaras internas y externas que periten observar el trabajo que desarrollan sus efectivos y a controlar el recorrido, reconocer y verificar las diferentes situaciones en las calles de la ciudad y, sobre todo, aumentar la precisión en los momentos que se requiera de su intervención.
Septiembre sin operativos de saturación
Entre las medidas más solicitadas por los vecinos de Zárate no sólo en los foros de seguridad sino en las marchas y en la vía pública, es la presencia de mayor cantidad de policías en la calle. Con ello esperan sentirse más seguros y libres, en estos tiempos en los que la delincuencia sigue ganando terreno.
Ante cada hecho trascendente, pero no por ello más importante que el resto de los que ocurren a diario, se han tomado medidas que dejan que desear y que no convencen a la comunidad. Entre ellas, los operativos de saturación con personal uniformado en la vía pública sólo en forma esporádica. Una medida ambulante a la que tiene que recurrir la provincia por la falta de personal o su mala distribución.
Después de los operativos de estas características que se realizaron en los meses de julio y agosto –uno por cada mes-, septiembre se fue sin que se instrumente alguno. En el medio, sucedieron varios hechos que volvieron a conmocionar -y siguen haciéndolo- a la opinión pública local.
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