La contienda electoral en San Luis, con sus particularidades

Dos listas confrontarán mañana en San Luis la conducción de filial local de la Central de Trabajadores Argentinos. La Nº 1, que lleva como Secretario General a Diego Costa (ADU) y eterniza a José Përez (ATE) en la conducción, aunque esta vez va como Adjunto y la 10 que propone el liderazgo de Mané Quattropani (ASDE), acompañada en los principales cargos por Anibal "Negro" Oliveras y Doris Zabalza (ATE), que van por la lista Nº 10.
A nivel nacional se referencian con Pablo Micheli y Hugo Yasky, respectivamente.

Como sucede a nivel nacional, en la central local ambas listas tienen cosas en el debe y el haber: José Përez es cuestionado por su poca vocación democrática dentro del sindicalismo -lleva casi un cuarto de siglo al frente de ATE y está al frente de la CTA desde su creación- y esta vez hizo apenas "un pasito" al costado obligado por las circunstancias, pero no dejó de integrar en la lista 1 a sus hijas, a su pareja y a su hombre de más estricta confianza. Más allá de la titularidad que recae en el hombre de ADU, la estructura más fuerte la mantiene Pérez, quien hoy no tiene ningún peso dentro de los empleados públicos estatales de la Provincia, aunque sí es fuerte en municipios como San Francisco y Merlo donde ATE tiene mayor predicamento.

Costa ha logrado sentarse en la mesa paritaria con las autoridades de la UNSL y aunque los resultados han sido magros, ha obtenido mejoras para los docentes universitarios. Hay gente que lo acompaña en ADU de reconocida trayectoria y buen predicamento, que también estará en la 1.

Por su parte, en la lista que lidera Mané Quattropani -uno de los sectores que mantuvo la lucha docente en la provincia con mayor capacidad movilizadora- la acompañan otros dirigentes que han mantenido una posición de firmeza frente al gobierno provincial, como el caso de Doris Zabalza, una trabajadora de DOSEP que ha mantenido una posición muy dura ante el rodriguezsaismo y -aunque fue impugnada por la otra fracción y no se le permitió su inclusión en las listas- Ana Lía Trifiró, la médica de APTS que viene haciendo sistemáticas denuncias sobre los problemas que tiene el sector de la salud. Anibal Oliveras fue el Secretario General Adjunto en la anterior conducción de la Asociación Docentes Universitarios.

En nuestra provincia, a Yasky le achacan la intromisión que terminó con la caída de la lucha docente de 2004 y un Estatuto Docente que no era el que los maestros habían trabajado.

La discusión en San Luis parece centrarse, más que en lo ideológico -ya que ambas parecen compartir premisas similares en el contexto provincial- en el modelo que impuso el actual conductor de la CTA que impidió el crecimiento de la organización como movimiento social y resultó -más allá de las buenas intenciones expresadas en el discurso- un lugar donde se debía respetar a rajatabla lo que el Secretario General disponía.

Otro tema que también podría tener injerencia en el voto, es la capacidad movilizadora y la posición en la última lucha docente que se vivió en San Luis, donde Quattropani no solo mantuvo intactos los reclamos de sus bases, sino que también supo retirarse a tiempo y no cayó en la trampa del gobierno, que luego los otros gremios docentes terminaron denunciando.

La confrontación Yasky - Michelli

A nivel nacional, aunque hay otras listas, la disputa se centra entre las que lideran Yasky y Micheli. La posición ante el gobierno, los partidos políticos y los grupos económicos parecen ser los aspectos donde se centran las diferencias entre ambos proyectos.

En un debate que se realizó en Radio Provincia, en Buenos Aires, Yaski consideró que “las diferencias se dan sobre el proceso más reciente” ya que “en el momento de la resistencia sabíamos que debíamos ganar la calle”. Ahora “las diferencias tienen que ver con el modelo de central, el posicionamiento frente al proceso que se vive en América Latina y con cómo nos paramos frente al gobierno”, enfatizó. Luego agregó que “nosotros entendemos que hay medidas de este gobierno que la central tiene que apoyar y defender en caso de que hubiera un retroceso y volvieran a gobernar los privatizadores, caso Aerolíneas y jubilación”.

Por su parte, Micheli afirmó que “esta es una disputa entre compañeros del campo popular” y remarcó que “tenemos en común que somos de la CTA” y “hemos tenido la grandeza y madurez de poner a consideración de los afiliados las diferencias que no pudimos saldar entre nosotros”. Añadió que “tenemos distintas caracterizaciones del gobierno, no del proceso latinoamericano. Yo soy un admirador de la revolución cubana, del pueblo cubana, de Fidel; lo mismo con Lula, Correa, Evo Morales y Mujica, porque ellos han producido un cambio en sus sociedades y poner a consideración de sus pueblos reformas importantes, cosa que acá no se hace”. Pero carga en su mochila el haber estado con los sectores sojeros en contra de las retenciones.

Michelli dijo que la CTA “debe ser expresión del movimiento social y no meramente sindical”. Sin embargo, aclaró que “no reniego” de la actividad sindical porque “amo la causa de ATE”, pero “la clase trabajadora debe jugar un papel a la cabeza y no puede ser furgón de cola de ningún partido o gobierno”.

Micheli significó que la CTA debe tener “autonomía de los grupos económicos, de los partidos y del gobierno. Eso es fundamental, porque si yo mañana digo que creo que es mejor Pino Solanas que fulano; o Stolbizer o Cristina, estoy comprometiendo” a los representados que quizás no tenga el mismo criterio. En ese marco, Micheli opinó que el gobierno argentino “no está a la altura” de otros gobiernos latinoamericanos, aunque advirtió: “tampoco es Alan García, el chileno o Menem”.

A su turno, Yasky instó a “profundizar lo que ha sido la política en estos 4 años” y pidió “que la central pueda estar en el día a día de la discusión de demandas y necesidades de trabajadores, que exprese las propuestas en temas como distribución de la riqueza”. Que tenga “una agenda que proponga leyes claves como prohibir despidos sin causa; tolerancia cero al trabajo en negro; una reforma tributaria; establecer el canon real sobre explotación minera y política contra extranjerización de la tierra”, entre otras cuestiones.

Para el actual conductor de la CTA, la central debe acompañar “este momento de cambio que vive América Latina” del cual la Argentina forma parte y agregó que “estamos del lado de los gobiernos que están haciendo cambios con todos sus matices y contradicciones”.

En tanto, se pronunció a favor de una CTA “que represente al movimiento sindical” que incluye “avances en representación de sindicatos de la actividad privada y seguir dando protagonismo a los movimientos sociales. Una central que plantee reformas de fondo y que profundice el intento de construir nuevas reglas de juego en temas de distribución”.

En referencia a la relación que la central debe tener con el gobierno nacional, Yasky puntualizó: “planteamos la autonomía del gobierno porque los horizontes de las demandas de los trabajadores no tienen por qué coincidir con los horizontes de quienes gobiernan”. Asimismo, admitió que respaldan medidas como la investigación de Papel Prensa (…) para “desatar el nudo de complicidades” durante el terrorismo de Estado. Esas –afirmó Yasky- “son medidas que apoyamos”, aunque advirtió que hay “otras por las que vamos a seguir luchando” como “la libertad sindical” y el pedido de personería jurídica para la CTA. Esas “son banderas de lucha que tienen que seguir en la calle, porque el hecho de que la CTA no tenga reconocimiento marca un contrasentido muy grande”, afirmó.

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