LA CONTAMINACION QUE NO SE VE

LA CONTAMINACION QUE NO SE VE
Hay un debate científico sobre si las antenas de teléfonos celulares contaminan o no, en la O.M.S. todavía no se han terminado los estudios como para asegurar que contaminan pero lo cierto es que irradian ondas electro-magnéticas que pasan por el cuerpo humano y esto provoca disturbios en la salud
Desde hace algunos días en Bragado se puede observar como una decena de operarios terminan de montar una enorme torre sobre la terraza del complejo habitacional de calle Barrera al 100

Esta antena cumplirá servicios para la compañía Movistar de la multinacional Telefónica ,en lo que técnicamente se denominan “estaciones base”

Bragado Informa intento dialogar con varios vecinos del edificio, incluso con la presidente del consorcio quien admitió que hace algunos meses representantes de la compañía se acercaron con una oferta tentadora para instalar la torre

La presidente del consorcio, que se identifico como Hebe, dijo que la mayoría de los vecinos estuvieron de acuerdo y no quiso informar cual es el monto que abonara la compañía. De todas formas podemosprecisar que la empresa Claro paga alrededor de 20.000 pesos anuales por el alquiler de espacio para la estación base GSM, que funciona en la terraza del Hotel Coll

En el país hay varios reclamos por parte de ambientalistas por este tipo de instalaciones, la idea es que la gente firme rápido y sin pensarlo. Las empresas quieren conseguir muchos contratos antes de que salga una normativa que les va a poner restricciones.

Por otra parte, el comité de la Organización Mundial de la Salud, indica que es prudente no colocarlas hasta 500 metros de lugares donde vivan chicos". "A raíz de un juicio realizado y ganado por un pasajero que viajaba en subterráneo en Venecia, a quien la proximidad de un celular interceptó su marcapasos se prohibió el uso de celulares en ese medio de transporte, disposición que luego se extendió a toda Italia". Algo parecido sucedió en Japón donde en ningún medio de transporte se puede ingresar con teléfonos celulares

Otros testimonios indicaron que en la localidad de Lanús la gente se movilizo desde que está instalada, una antena que se colocó sobre un edificio de dos pisos, además de fisurar la estructura del mismo, se provocan asiduamente diferentes patologías: un joven de 19 años, sufre de presión alta; el ex dueño del inmueble, que vivía a cuatro cuadras del mismo falleció de cáncer el año pasado y un joven de 37 años sufrió un infarto cerebral

También hay que evaluar el sobrepeso en la estructura del edificio, ya que este tipo de antenas suele pesar varias toneladas, y no sólo se instala la torre, sino también distintos equipos y transformadores, peso que en los años siguientes puede ampliarse sin haberse consignado en el contrato

Otro efecto directo, derivado de la instalación de antenas de telefonía, y que a simple vista no se percibe, es el producido por el funcionamiento normal de la antena:

La torre instalada en la azotea del edificio cubre una zona determinada, y envía y recibe señales de todos los teléfonos móviles que se desplazan por su zona. Estas señales que recibe y emite se denominan ondas electromagnéticas. Estas ondas no se ven, no se huelen, son invisibles, y se desplazan por el espacio sin necesidad de cable, ni soporte material alguno. Penetran fácilmente en edificios y personas (algo lógico, porque si no, no sería posible la comunicación a distancia). La potencia de estas ondas electromagnéticas va disminuyendo conforme se van alejando de la antena (alrededor de la cual se producen los niveles más altos de emisión).

Pero el problema se plantea con las exposiciones a largo plazo. ¿Qué sucede cuando una persona vive, duerme, trabaja, juega o estudia, mes tras mes y año tras año, cerca de una antena de telefonía móvil?. Su cuerpo se va a ver expuesto de manera continuada a niveles de emisión mucho más bajos que los que recomiendan las normas de protección (que sólo tienen en cuenta exposiciones cortas, por ejemplo de 6 minutos).

Muchos científicos avisan de que se pueden producir otro tipo de efectos no térmicos, derivados de niveles mucho más bajos y de una exposición a largo plazo. Estos efectos, podrían producirse en las personas que pasan largos períodos en un radio de hasta 300 o 500 metros de una antena, (teniendo en cuenta que cuanto más cerca se esté, más alta será la potencia que se está recibiendo).

Como conclusión podemos decir, que hasta que los científicos se pongan de acuerdo con sus investigaciones y/o estudios epidemiológicos, todos estamos participando mundialmente de un gran laboratorio donde las antenas se siguen colocando sobre nuestras cabezas

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