“La contaminación no sólo es producto de un gran derrame”

En el marco del programa de repatriación de científicos, la doctora en Microbiología Ambiental, Mariana Lanfranconi, volvió desde España para desempeñarse en Comodoro Rivadavia como investigadora asistente del CONICET. Su trabajo consistirá en identificar comunidades bacterianas en estado puro y aquellas que fueron contaminadas por hidrocarburos.

Mariana Lanfranconi se doctoró en Microbiología Ambiental en la Universidad de las Islas Baleares, España.

Mariana Lanfranconi tiene 35 años y hace un mes llegó a Comodoro Rivadavia desde Palma de Mallorca donde se doctoró en Microbiología Ambiental en la Universidad de las Islas Baleares.

La investigadora nacida en La Plata y graduada en Licenciatura en Biología de la Universidad de La Plata, dialogó con Diario Patagónico, y explicó el proyecto que la trajo al Golfo San Jorge, becada por el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

“Es una continuación de lo que hice en el doctorado, intentar volcar en el ámbito local lo que aprendí allá, conocer un poco más porque en relación a lo que yo quiero hacer, hay bastante poco hecho. Eso fue lo que me motivó a presentar el proyecto”, explicó.

Por el momento, la científica conoció el centro de la ciudad, el barrio General Mosconi y Caleta Córdova, que será uno de los puntos de muestreo para el trabajo de investigación que desarrollará en el Centro Regional de Investigación y Desarrollo Científico Tecnológico, que depende de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

“La idea es trabajar con las comunidades bacterianas, intentar comparar cuáles son las diferencias en zonas contaminadas con hidrocarburos y zonas limpias. Además, buscar indicadores de contaminación, ya sean organismos enteros, o que una parte de la comunidad me indique que puede haber cierta contaminación”, sostuvo.

CONTAMINACION CRONICA

La base principal del proyecto es conocer el entorno del Golfo San Jorge, en un trabajo a nivel temporal en el cual se tomarán muestras en las diferentes estaciones del año, ya que a criterio de la investigadora la contaminación está más allá de los derrames de petróleo que dejan evidentes daños en las zonas afectadas.

“La contaminación no sólo es un gran derrame, que es lo que normalmente se ve en los medios, sino que también es muy importante la contaminación del día a día, la contaminación crónica. Todo esto provoca cambios en el tipo de bacterias que se encuentran, y la intención es a futuro encontrar indicadores”, argumentó.

“A partir de este trabajo se derivan diferentes líneas. También se busca identificar bacterias que son capaces de acumular lípidos. La mayoría de la extracción es en zona terrestre, no es zona offshore, pero también es interesante ver qué comunidades están presentes antes de colocar las estructuras para la extracción bajo el agua”, agregó.

Actualmente el grupo de trabajo del investigador Héctor Alvarez, al que se sumó Lanfranconi, estudia las bacterias que son capaces de acumular lípidos. Según explicó la científica, “esos lípidos pueden ser utilizados como combustible; por eso una de las líneas de trabajo es obtención de biodiesel a partir de bacterias de origen terrestre. Lo que yo quiero es ver si a partir de un ambiente marino ocurre lo mismo o no”.

La doctora Lanfranconi trabaja a tiempo completo. Por ahora en el laboratorio de la Universidad. Sin embargo, sabe que el convenio entre municipio, la institución educativa y la empresa Oil S.A, para la creación de un nuevo laboratorio que posee más de 270 metros cuadrados, le permitirá continuar trabajando con mayor profundidad en la investigación, por lo que espera obtener los resultados preliminares dentro de unos meses.

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