Un contacto directo con la gente que nadie se esperaba

Un contacto directo con la gente que nadie se esperaba
La Presidenta visitó la Terminal de Ómnibus Néstor Kirchner aunque no estaba previsto. Los militantes coparon el lugar.
Más de 2.500 personas quisieron formar parte de la inauguración de la nueva Terminal de Ómnibus de San Rafael, un acto del que no formaría parte la presidenta Cristina Fernández según se había anunciado.

Aún así, desde temprano la gente fue acercándose a la terminal que lleva el nombre de Néstor Kirchner para participar del corte de cintas. Pero sus expectativas se vieron superadas cuando la propia mandataria anunció que iría hasta allí para saludarlos.

Las diferentes agrupaciones con sus banderas y bombos colmaron el lugar fuera de los andenes, detrás de un vallado que los separaba de las 2.000 sillas colocadas para los funcionarios e invitados.

Al ritmo de los cánticos, jóvenes, niños y abuelas, que llevaron paraguas para utilizarlos como sombrillas, aguardaron la llegada de la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, y del secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, que arribaron con el intendente Emir Félix minutos antes de las 13 para encabezar la inauguración.

Antes la espera se hizo por momentos sofocante, con el sol abrasador sobre la gente de las agrupaciones. Las banderas y pancartas daban el presente de la Juventud Peronista, La Cámpora, Victoria Peronista de Godoy Cruz, del barrio Pueblo Diamante, de Peronismo Militante, como también una que rezaba "Madres Solteras Barrio Constitución".

Antes del acto, mientras se esperaba el arribo de la presidenta Cristina Fernández a San Rafael, se corrió el rumor de que tal vez se acercaría también a la terminal, pero oficialmente nadie lo confirmaba.

Cerca de las 12.40 el locutor pidió a los presentes mirar hacia el cielo y a los pocos segundos se pudo divisar el avión presidencial que iba en su descenso hacia el aeropuerto. "Alcemos las banderas, saludemos a nuestra Presidenta", repetía el locutor sin reparar en la exageración y todos se dieron vuelta mirando al cielo, mientras levantaban las pancartas.

Mientras duró la videoconferencia, los jóvenes siguieron las palabras de la presidenta Cristina Fernández con cánticos, que se multiplicaron cuando la mandataria aseguró que minutos más tarde estaría junto a ellos.

El orden que se había conseguido durante la primera parte del acto terminó y las banderas aparecieron metidas entre el público y todas las personas agolpadas contra el escenario, empujándose para llegar lo más cerca posible del lugar que ocuparía luego la mandataria nacional. De hecho, tras la confirmación de su presencia, más gente llegó al lugar.

Durante su discurso -el segundo de la jornada en San Rafael, y el más extenso- la Presidenta respondió a los gritos y exclamaciones que le llegaban de la gente. Así dijo en varias oportunidades "yo también los quiero mucho".

Cuando habló de los desaparecidos y los Derechos Humanos le contestó a una mujer: "Uno que se escapó a Chile, ya te escuché, pero quedate tranquila que lo vamos a traer, el gobierno va a pedir la extradición a Chile", en referencia al ex magistrado federal Otilio Romano.

Previamente había señalado "esto más que una Terminal de Ómnibus parece un aeropuerto", bajo la mirada atenta de un exultante Félix que no podía disimular su alegría.

Mirando a la gente que tenía muy cerca hizo referencia a las personas mayores que se encontraban entre el público. Señalando a unas señoras de cabellos blancos que se encontraban delante de la prensa dijo "veo caras como la de mi madre, la de mi suegra", y mirando a los jóvenes expresó "y como las de mi hijos, todos ustedes son como mis hijos". "Veo la cara de la Argentina en esta estación", agregó.

Una niña se acercó al escenario llamó la atención presidencial: portaba una Bandera argentina que contenía una foto de ella más pequeña en brazos de Néstor Kirchner, que fue tomada durante la visita del entonces presidente en agosto de 2006 al departamento.

Éste fue quizás el momento más emotivo de todo el acto. La nena le regaló la bandera a la Presidenta, quien emocionada agradeció con abrazos a la chiquita para luego agitar ante la gente el papel con la inscripción "Fuerza Cristina".

Al finalizar su alocución la Presidenta quiso arrimarse a saludar a sus seguidores. Pero el escenario carecía hacia el frente de una escalera por lo que fue bajada por los hombres de seguridad tomada de los brazos al mejor estilo de una diva.

Una vez allí recorrió todo el vallado, muy distendida, saludando a todos con una gran sonrisa. Por un momento se detuvo a buscar un aro que perdió en el camino, pero enseguida retomó el trayecto que le faltaba para llegar al otro extremo.

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