Para varios comerciantes de la ciudad, hoy ya no se le da tanta importancia a la fecha y la gente compra casi de igual forma, a como lo hace el resto del año. Los precios de los alimentos suplentes como el pescado, el pollo y el cerdo, son uno de los motivos que determinan la elección.
"En otro tiempo, se vendía menos cantidad de carnes rojas, pero ahora es casi lo mismo, la gente ya no tiene tan en cuenta la fecha. Generalmente, es la gente mayor la que mantiene la costumbre de abstenerse de carnes rojas los viernes, pero así y todo, el cambio no es muy brusco", explicó a EL LIBERTADOR uno de los responsables de una cadena de supermercados local.
Según coincidieron en señalar, el cambio se nota en el aumento de la venta de productos enlatados, como el atún. "Compran eso porque es lo más barato y sirve para preparar varias comidas, como suplente del corte de carne vacuna", agregaron desde otro comercio de la ciudad.
Con respecto a las opciones para los consumidores, algo que sí se evidencia es un leve incremento en el consumo de pollo, cerdo y pescado, es decir las carnes blancas. "Esto pasa todos los años, pero esta cada vez se hace menos frecuente, aunque se mantiene durante los viernes", explicaron desde una carnicería céntrica.
Algunos consumidores manifestaron a su vez que muchas veces, más que por el tiempo de Cuaresma, optan por comprar otros productos porque son más baratos que las carnes rojas.
"A mí me sale más barato comprar un pollo entero, que un kilo de milanesas y encima rinde más", comentó finalmente una compradora.
Comentá la nota