La consulta recalentó el debate político

Y encendió el juego electoral para un año que se presumía un intermedio antes de los comicios de 2011. Hay mucho en juego para Saiz y sus proyectos.
Vientos electorales han empezado a soplar en la provincia, en un año al que muchos imaginaban solamente de preludio para las contiendas que se vendrán en 2011. La decisión del gobernador Miguel Saiz de convocar a la población a una consulta popular para definir el destino de su proyecto reformista, abrió las puertas a la actividad proselitista y se está por ver si el pueblo responderá, con participación, de la votación fijada para el 27 de junio.

Mucho apuesta y mucho arriesga el mandatario provincial en esta parada. Con su partido dividido en posturas antagónicas, decidió arriesgar todo y optó, finalmente, por el pronunciamiento directo de la gente para ver si seguir adelante, o no, con su postura.

En las últimas jornadas, se han escuchado distintas opiniones, unas a favor y otras en contra de la consulta. Y ha circulado con insistencia la posibilidad de que el sector radical que rechaza la iniciativa, y que lidera el vicegobernador Bautista Mendioroz, podría presentar un proyecto propio de reforma en el transcurso de la semana, con lo que se buscaría hacer naufragar, por innecesaria, la convocatoria del 27.

El aire está cargado y el viento político amenaza con encresparse. Prácticamente todo el arco opositor rechazó la consulta. El intendente Alberto Weretilneck ni siquiera sabe si se va a presentar a emitir su voto y fue categórico en cuanto a que “el problema pasa por la elección del candidato del radicalismo” y que por ello “nos quieren hacer participar a todos de una discusión interna”.

Mendioroz se quejó porque al convocarse a la consulta “se soslaya al Parlamento” provincial y señaló que la decisión de Saiz plantea “un atajo” para conseguir el objetivo reformista. El peronista Ademar Rodríguez dijo que el llamado “nace muerto, como la reforma constitucional, el gasto innecesario y la falta de respuesta que tendrá”.

Entre los defensores de la consulta, se ubicó en primerísimo primer lugar el cipoleño Lucas Pica, titular del Comité local, quien dijo que se está ante un “acto de la democracia”. Coincidió con él, entre otros, su correligionario allense Raúl Rodríguez, quien ponderó la “apertura democrática” que implica siempre una votación.

Entre apoyos y rechazos, Saiz enfrentará el mes de junio vestido para el combate, si cabe el término. De tener poco respaldo en materia de participación popular, su movida podría dejarlo mal parado y debilitar su gobierno. Si triunfa el sí al proyecto reformista, y ello ocurre con una amplia respuesta de la gente, se habrá anotado una victoria significativa.

Pero tampoco entonces estará todo dicho. En todos los casos, quedará para lo inmediato la recomposición interna de su partido a la vez que tendrá que ponerse a buscar consensos con otros sectores para seguir adelante y terminar de plasmar la reforma que propicia. Si logra superar todas estas instancias, todavía está por verse si la posibilidad de su reelección no acaba por sepultar los demás debates sobre la transformaciones que necesita la Constitución provincial. Los vientos electorales están soplando y, para los radicales más afines a Saiz, ya son imparables.

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