Construyen sus ranchos en un área inundable, al final de la Costanera

Construyen sus ranchos en un área inundable, al final de la Costanera
Unas 20 familias del Caridi decidieron instalarse a sólo metros de donde, días atrás, terminó la relocalización de quienes vivían allí.
Unas 20 familias del barrio Caridi comenzaron este fin de semana a levantar sus precarios hogares en un área inundable, al final de la Costanera Sur.

Se trata de un grupo de personas que nacieron en ese sector de la ciudad y que habitan en una misma vivienda varias familias juntas. Por ello, según contaron, decidieron independizarse y buscar un espacio para vivir.

El lugar en el que resolvieron instalarse se encuentra a sólo metros de donde, hace días atrás, terminó la relocalización de los habitantes que tenían su asentamiento allí y que fueron trasladados al barrio Patono.

“Primero éramos unas ocho familias y ahora ya hay casi 20, pero todos somos del barrio”, dijo a época Carlos (22) quien compartía junto a su mujer e hijos la casa paterna “todos amontonados” por no contar con recursos para ir a otro lugar.

El sector constituye una zona baja e inundable y ellos lo saben, pero admitieron que no tienen otra opción “y consideramos que no estamos molestando a nadie, este espacio pertenece al barrio y nosotros desde que nacimos pertenecemos aquí”, sentenciaron.

Ayer se los podía observar a jóvenes, mujeres y niños trasladar de un lado a otro en mano o en carretillas escombros, maderas y chapas. Entre todos colaboraban con el levantamiento de los ranchos en los que en los próximos días ya podrán vivir.

A pocos metros, se encuentra una guardia policial en el espacio que quedó vallado para evitar nuevos asentamientos en la zona. Y según contaron no tuvieron problemas con los uniformados ya que no están usurpando el terreno donde el Gobierno concretará la extensión de la avenida Jorge Romero -continuación de Teniente Ibáñez- y su conexión con la arteria de la Costanera Sur.

“No queremos seguir viviendo amontonados”

Rodolfo es uno de los jóvenes que se encontraba ayer trabajando en el predio. Tiene 23 años y es carrero. Tiene una hija pequeña y junto a su mujer vivía en la casa de su madre junto a otros hermanos.

“No queremos seguir viviendo amontonados, necesitamos un lugar”, dijo a época.

Agregó que él, al igual que el resto de las familias “vivimos de changas” y el dinero que hacen les alcanza sólo para comer. “Nos fuimos hasta una isla a buscar maderas y palos para levantar nuestros ranchos, pero no tenemos mucho y por eso pedimos la ayuda de quienes puedan darnos una mano, necesitamos chapas y humildemente pedimos ayuda”, expresó.

Según comentó días atrás les dijeron que esta semana asistentes sociales los censarán para determinar la situación en la que se encuentran.

Por otra parte contó que el espacio que están ocupando estaba destinado a construir viviendas pero debido a que se trata de un área baja e inundable nunca se concretó.

Comentá la nota