En los próximos días se completarán los trabajos de uno de los conductos que se realiza sobre las calles Campana y Cipolletti. Además, se pavimentará con hormigón cerca de 20 cuadras para mejorar la circulación.
Los trabajos para extender la red de desagües pluviales se inició hace cerca de dos meses con las tares de depresión de napas en Campana y Carriego. Una vez que se completaron esos trabajos, comenzó la colocación de los caños en el conducto que pasa por las calles Campana y Cipolleti y que se conecta con el aliviador de Carriego-Andrés Bello-Lope de Vega.
Finalizado ese conducto, se abrirá otro frente de obra para seguir extendiendo los desagües pluviales a los vecinos y solucionando los problemas de inundaciones con los que los vecinos convivieron durante años.
Dentro de las arterias beneficiadas por este plan, denominado Budge I, también se encuentran las calles Azamor entre Carriego y Saladillo, Baradero entre Bariloche y Guamini, Figueredo entre Guamini y Camino Negro, Azamor entre Bariloche y Camino Negro, Baradero entre Campoamor y Cosquín, Guamini entre Reano y Azamor y Mosotti entre Campoamor y Cosquín, entre otras.
Además de la colocación de caños, esta iniciativa se complementa con la pavimentación de las calles por las cuales pasen estos nuevos desagües. Las tareas de volcado de hormigón no sólo significan el arreglo de las calles que se rompen para la obra sino también la llegada del asfalto en arterias que históricamente fueron de tierra.
Esta obra es un complemento para los trabajos en el canal aliviador Carriego-Andrés Bello-Lope de Vega que ya fue finalizado y que busca terminar con las inundaciones que viven los vecinos. En los próximos meses, se sumará el plan Budge 2, que extenderá los beneficios a Necol entre Carriego y Cosquín, Ayolas de Carriego a Saladillo, Montiel entre Ayolas y Necol y Cosquín entre Ayolas y Necol, entre otras.
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