Con la fábrica se analizará la viabilidad del uso del bagazo de caña de azúcar y otros residuos fibrosos para la elaboración de biocombustibles. Después podría aumentar su producción.
El objetivo del proyecto es analizar la viabilidad de la producción de bioetanol en la provincia a partir de los desechos de la industria forestal como el aserrín, pero también se experimentará con otros subproductos, como el bagazo de la caña de azúcar.
"El ingenio de San Javier no tiene suficiente capacidad excedente para fabricar de bioetanol, pero no es el único residuo fibroso que existe en Misiones, tenemos mucho aserrín que se está quemando y del cual se puede sacar la materia prima para investigar y desarrollar", explicó Carlos Acuña, responsable del proyecto.
Explicó que el primer paso en la iniciativa es la investigación en laboratorio, luego se procederá al montaje de una planta piloto a escala y una vez que todos los parámetros sean positivos se analizará construcción una fábrica con mayor nivel de producción.
"La escala piloto lo que hace es facilitar los experimentos a partir de distintas materias primas en este caso residuo fibroso. Una vez que se tienen los datos y variables recién se puede proyectar el escalamiento; es decir; una fabrica para poder producir", agregó.
En esa línea, en los próximos días comenzará el movimiento de suelo. Más adelante se procederá con la compra de los equipos y el montaje.
En un primer momento, la planta producirá un bajo nivel de biocombustible pero en caso de comprobarse la factibilidad del proyecto se instalarán nuevos equipos para aumentar la producción.

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