Un censo que realizaron cuatro jóvenes en 2008 arrojó datos que pocos conocían: unas 1350 personas entre 226 y el Regimiento no tienen baños ni la cultura del uso en sus viviendas. Tuvieron eco en el Estado y hay compromiso de construirlos, pero además de llevarles agua potable a sus viviendas. La obra se haría en 2011 con un presupuesto de 4.000.000 de pesos.
En el sector que asiste la iglesia Medalla Milagrosa, Caritas Fátima, junto al Colegio de Arquitectos, la Facultad de Ingeniería, la Facultad de Ciencias Sociales, empresas privadas y el Municipio, serán motores de la construcción de los baños a las familias que componen más 1300 personas, que también incluye el suministro de agua potable.
Este sábado infoeme.com dialogó con Martín Leiva, Luciano Muia, Roberto Leiva, José Luis Arguiñena y Gabriel Latapié, quienes contaron desde el inicio de este ambicioso proyecto que mostró una cruda realidad: la ausencia del Estado en un sector de la Ciudad.
Martín Roldán, Luciano Muia, Roberto Leiva y Juan Derdoy realizaron un censo en el 2008 sobre los barrios Matadero, Belén, Cuarteles, Los Eucaliptos e Isaura para tener datos certeros sobra las carencias de los habitantes del sector, es decir de la Ruta 226 hasta el Regimiento y de Urquiza hasta el arroyo Tapalqué.
Los jóvenes contaron que trataron de buscar a través del censo, diagnóstico y soluciones de cada barrio. A partir de 2009 aclararon que Martín Roldan y Luciano Muia ingresaron a la Red Solidaria y empezaron a utilizar los datos, pero destacaron que el trabajo del censo no fue de la Red Solidaria.
Como consecuencia, salieron dos proyectos, uno de la Facultad de Ingeniería y el Colegio de Arquitectos para recaudar materiales de obras en construcción en desuso para refaccionar viviendas de personas en estos barrios.
Martín Roldán contó que surgió de parte de Caritas Fátima la posibilidad de conseguir fondos para realizar el proyecto, junto a la Red Solidaria y la Facultad de Ingeniería para construir los baños a la gente.
El censo arrojó que: en cada barrio había entre un 50 % y un 60 % de baños incompletos. “Esto quiere decir que por ahí le falta el bidet, la ducha o el inodoro”, comentó Luciano Muia.
Esto significa que hay que construir, refaccionar o equipar unos 135 baños, para unas 1350 personas. Por otro lado también intervendrá la Facultad de Ciencias Sociales “porque a muchas personas hay que concientizarlas culturalmente que hay que usar el baño, que es bueno lavarse las manos, usar el bidet, y la ducha”, comentaron los entrevistados.
Roldán, quien estudia Licenciatura en Seguridad e Higiene, y Muia, estudiante de abogacía en la Facultad de Derecho de Lomas de Zamora, reiteró que el censo lo hicieron antes de ingresar a la Red Solidaria, pero que la idea siempre fue tener datos concretos de los barrios para poder realizar proyectos.
El censo se hizo casa por casa en una planilla de datos que utiliza el Indec, con planillas similares pero no tan amplias. Con dos hojas doble faz y que llevaban unos 20 minutos de entrevista cada una.
Roldán dijo que ellos explicaban que no pertenecían a ningún partido político, y que ello le abría las puertas de todas las casas más humildes. “Nosotros queríamos mostrar el olvido del Gobierno de la ruta para este lado”, señaló
Por otro lado los jóvenes explicaron que los datos del censo arrojaron en gran parte la ausencia del estado en esas familias, pero también datos positivos de satisfacción de la gente con la atención en el Hospital Municipal y en la sala de Atención Primaria.
Dentro de las ausencias, destacaron la falta de asfalto, iluminación, agua corriente, cloacas, servicio de colectivos, red de gas, plazas, canchas de fútbol y mas del 60 % de los habitantes del sector con trabajo en negro o eventual, generalmente ocupados en el Matadero y curtiembres de la zona.
Muia dijo que, “los chicos de 14 o 15 años trabajan en las bloqueras, abandonan la escuela y se van a trabajar. Nos encontramos con casas en que el ingreso mensual es de 300 o 400 pesos, capaz que eran cinco o seis (integrantes).”
En tanto, el diácono Gabriel Latapié y el arquitecto José Luis Arguiñena integrantes de Cáritas Fátima destacaron que también recibieron el acompañamiento de Abel Scipioni, Martín Pavón y Sergio Faustino.
Arguiñena, conoció el censo y empezó a trabajar en el proyecto de los baños para las familias que viven en el sector. “Al principio fue un delirio”, dijo. “Caritas hizo viviendas en Santa Fe, en Tandil y en otros lugares del país. Por eso lo primero que hicimos tras tener los datos del censo y pensar en el tema de los baños fue ir a la Facultad, para que realizaran la primera etapa, que ya está finalizada y consiste en sacar el valor del monto de cada baño, con un proyecto de cada uno que será adaptable a cada una de las familias”.
“La Facultad de Ingeniería nos saca el cálculo de costos y presupuesto, y luego nos acercamos con Abel Scipioni a Coopelectric para ver lo que era el tema eléctrico de los baños. Entonces (el gerente de Coopelectric, Carlos) Montero nos ofreció poner en cada una de las viviendas disyuntor, térmica, cañería y cableado a cada uno de los dormitorios. Otra realidad es que la mayoría están colgados de la luz”, describió.
Arguiñena agregó, “queremos que los baños los construyan los mismos beneficiarios y que cada uno le haga el baño al otro, para que lo quieran y lo sientan como propio, para también promover la solidaridad con otro y enseñarles un oficio. Esto lo vimos hace un año atrás con (la ex secretaria de Desarrollo Social) Patricia Seijo, también queremos que los beneficiarios cumplan con el envío de los chicos a la escuela ya sea primaria como secundaria”.
Por otro lado, Arguiñena explicó que en este proyecto incluyeron a la Facultad de Ciencias Sociales para que “concientizen a la gente que el baño es bueno, porque no tienen la cultura del baño. Es cruel decirlo, pero es así”.
“Para encuadrar este proyecto con uno que maneja Cáritas Argentina, unas de las cláusulas era que los lugares donde la entidad pondría dinero para la construcción en las viviendas tengan un mínimo de servicios básicos como por ejemplo el agua”, remarcó.
“Por el tema del agua corriente necesitábamos que se comprometiera el estado, por eso tuvimos una reunión hace pocos días con el intendente Eseverri y le hice ver esto. El decía que iba a crecer Olavarría para ese lado de la ruta más si llevamos agua, se van a revalorizar los terrenos. Pero es inevitable, uno como arquitecto sabe que sí o sí tenés que llevarle servicios a la gente, aunque se radique en lugares que uno no quiere. Pero lo primero que hay que llevarle es el agua, porque también sacas gente del Hospital con este servicio”, explicó.
El proyecto contempla que se instale el agua hasta la primera canilla en cada vivienda, “para que vea que esa agua es buena, que es mejor que la que están tomando. Hoy por hoy no sabemos como está el agua que están consumiendo, porque la mayoría de las casas tienen pozos de agua bajos, de unos 15 metros, y por lo general están cerca del pozo ciego”.
El zoom que están construyendo en la capilla:
recibirán un subsidio municipal para culminarlo.
Arguiñena dijo que hay compromiso del Intendente para realizar la obra de agua el año que viene. El costo aproximado es de 4 millones de pesos en la primera etapa para la construcción de la red de agua.
Para la construcción de los baños se dispone de más de un millón de pesos.
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