Estiman que el déficit habitacional en Mendoza ronda en aproximadamente 120 mil viviendas.
Según las proyecciones del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), en abril comenzarán a construirse 1300 viviendas, que beneficiarán a 35 barrios. La idea es repartirlas entre los afectados por tormentas de granizo o sismos.
Con fondos provenientes de la Secretaría de la vivienda de la Nación, el IPV construirá soluciones habitacionales para 1300 familias, tras años de quejas por las demoras en el avance de la construcción y entrega de las casas.
Sin embargo, estas casas tiene un destinatario definido: los damnificados por catástrofes naturales, que pueden ser sismos o tormentas, como sucedió en los últimos tres años.
El titular del IPV, Carmelo Simó, aseguró que la Provincia aportará fondos al emprendimiento que, sumados a los nacionales, permitirán ampliar hasta 10 metros cuadrados los habitáculos, que podrían entregarse en enero de 2011.
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