Aunque el escenario ya no es tan auspicioso y la actividad da señales de estancamiento, la mayoría de las empresas entrerrianas no prevé disminuir las obras este año. Entre 2010 y 2011 el consumo de cemento cayó un 10%.
Dos son los factores principales que llevan a esa opinión negativa: caída de la actividad económica sumado a una disminución de la obra pública.
Los datos surgen del último relevamiento que dio a conocer la Dirección de Estadística y Censos de Entre Ríos, en base a información recogida en la encuesta de expectativas de la construcción.
El sondeo puso de manifiesto que al comparar lo proyectado y lo que efectivamente ocurrió en el primer trimestre del año, el 59,3% manifestó que fue igual a lo esperado; el 37%, que fue menor a lo esperado; y el 3,7% que fue mayor a lo oportunamente pronosticado.
El relevamiento abarcó a un total de 29 empresas, con una tasa efectiva de respuesta al cuestionario del 93,1%, e incluyó efectivamente a aquellas firmas de la construcción radicadas en la provincia.
Casi la mitad no guarda expectativas favorables para el segundo trimestre del año, y por esa razón, el sondeo muestra que el 22,2% de las empresas prevé reducir su planta de personal, en tanto que la mayoría, 77,8%, plantea que se mantendría sin variaciones.
Un punto clave que exponen los empresarios del sector tiene que ver con las dificultades para conseguir cobrar en tiempo y forma los certificados de obra. Y así, el 92,6% de las firmas admitió que soporta retrasos en las cobranzas; y al identificar qué tipo de retrasos, el 16,0% manifestó sufrir retrasos habituales, el 36,0% retrasos moderados y el 48,0% restante, retrasos importantes.
El panorama negativo que ahora vislumbran los empresarios de la construcción tiene su justificación: la actividad ya da señales de estancamiento. Y un índice que da cuenta de ello es la disminución en el consumo de cemento en Entre Ríos, que entre 2010 y 2011 fue del 10%, según datos de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland.
La tendencia registrada en la provincia es muy diferente a los índices halagüeños que mostró el consumo de cemento en el país: entre 2010 y 2011 se registró un incremento del 34%.
Esa situación generó una caída: la participación de Entre Ríos en el consumo global nacional de cemento descendió del 4,31%, en 2010, al 2,93% en 2011.
Durante 2011 ya comenzó a vislumbrarse ese estancamiento que en 2012 amenaza con afianzarse.
La cantidad de metros cuadrados de superficie aprobados para construcciones nuevas o ampliaciones en Paraná evidenció una fuerte retracción, del orden del 48%.
En el primer trimestre de 2011 la superficie aprobada fue de 169.206 m2; en el segundo trimestre, cayó a 122.717 m2; y en el tercer trimestre, todavía más bajo, fue de 68.691 m2.
La construcción venía de años de florecimiento en toda la provincia, según el relevamiento hecho por la Dirección de Estadística y Censos en base a la información que proporcionan las áreas responsables de otorgar los permisos de edificación en los distintos municipios. Eso se observó durante 2009 y 2010, aunque a partir de 2011 la tendencia cambió, a la baja.
En 2010, el 40,54% de los permisos de edificación en la provincia correspondieron a lo que técnicamente se denominan “univiviendas sin locales”, esto es a casas de familia; en orden de importancia, le siguieron los edificios en propiedad horizontal, que representaron el 20,55%.
Pero una mirada integral al período da cuenta que mientras en el tercer trimestre de 2009 la superficie aprobada para construcciones nuevas y ampliaciones en Paraná mostró una caída del 9,1%, al año siguiente, en 2010,y en el mismo período, evidenció un fuerte crecimiento, del 337,2%, para luego caer, en 2011, un 44%.
Otro dato, que revela Estadística y Censos para medir la evolución del sector de la construcción en Entre Ríos, está dado por el índice del costo de la construcción en Paraná, subió un 28,06% entre 2007 y 2008; el aumento fue del 12,79% entre 2008 y 2009, y del 12,79% entre 2009 y 2010.
Alquilar, cada vez más caro
Los que no construyen, ni amplían ni remodelan la casa propia sino que viven en casas ajenas, de alquiler, soportan año a año una variación creciente en el costo de la renta. De acuerdo a los resultados que arroja la encuesta sobre el mercado inmobiliario, la Dirección de Estadística y Censos halló que en Paraná alquilar un monoambiente resultó un 38% más caro en 2011 respecto a 2010.
Igual los departamentos de un dormitorio, en los que el valor del alquiler aumentó un 42,8% de un año a otro; en los departamentos de 2 dormitorios, el incremento fue todavía mayor, del 57,7%.
En las casas, los valores que se pagaron en 2011 respecto a 2010 resultaron entre un 50 y un 67,9%, ya sea que se tratase de uno, dos o tres dormitorios. Pero el salto mayor se dio en el alquiler de cocheras, que evidenció un incremento del 90%. A juicio de los operadores inmobiliarios, la mayor demanda de parte de los inquilinos se centra en los departamentos de un dormitorio, seguido por los departamentos de dos dormitorios, y las casas de dos dormitorios. Pero claro, los precios crecen tanto porque casi siempre la demanda supera a la oferta disponible en plaza: el 75 % de las inmobiliarias de la ciudad consideran que en los departamentos de un dormitorio hay mucha más demanda que oferta; igual sucede con las casas de dos dormitorios. En ese escenario no hubo dudas entre las inmobiliarias cuando se los consultó respecto del panorama que ofrecerá 2012: el 100% contestó que habrá incrementos generalizados de los alquileres.
El 40% consigue empleo a través de contactos
Un sondeo de opinión hecho en Paraná reveló un dato curioso: el 40% de los que ya consiguieron un empleo, lo hicieron a través de “contactos” o por “relaciones personales” que le allanaron el camino sin necesidad de tener que rendir examen o atravesar alguna prueba de capacidad.
Los que siguieron el otro camino, el más largo y complicado, y a veces también más azaroso, constituyen una inmensa minoría: el 16% accedió a un puesto laboral por presentación espontánea de currículum o en el marco de un proceso de selección de personal. Los datos surgen de un relevamiento telefónico hecho sobre 200 casos en Paraná por parte de la consultora Comunicar durante abril último.
El sondeo permitió conocer, además, que el 58% de los paranaenses con un empleo estable jamás recibió algún tipo de capacitación que le permita desarrollarse y desarrollar mejores habilidades en su puesto; sólo un 23% dijo haber recibido algún tipo de capacitación, aunque de manera esporádica.
Otro dato que pone de manifiesto el estudio es que el 25% de los paranaenses que trabajan lo hacen en alguna actividad ligada al comercio; un 23 % están empleados en el Estado; un 19%, en el sector servicios; en tanto que el 9% está abocado al ejercicio de su profesión. Muy atrás se ubican la industria, que sólo representa un 3% de la ocupación de mano de obra, por debajo de la construcción, que se queda con el 4%.
Frente a la consulta sobre el tiempo dedicado al trabajo, el estudio muestra que un 34% de los paranaenses que trabaja excede la jornada normal y habitual de 8 horas; un 36% trabaja entre 6 y 8 horas por día. Además, un 7% tiene más de un trabajo.
En cuanto a los aspectos laborales considerados más importantes en la relación laboral, para el 36% el “clima” de trabajo es lo más relevante y para el 32%, las posibilidades de crecimiento y desarrollo en la posición constituyen un factor prioritario. Luego, un19% considera que el sueldo es lo fundamental.
Cuando se los consultó respecto de cuál es el nivel de satisfacción que tienen en sus puestos de trabajo, el 50% dijo estar “contento”, e incluso un 33% se manifestó “muy contento” con su empleo. Sólo un 12% está “más o menos contento” con su lugar de trabajo.
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