Luisa Calcumil presentará su espectáculo “La Cantora”. Le pondrá su voz a la noche de La Caja Mágica.La cita será a las 22, cuando comparta con el público presente cantos y recitados que traerán a escena la esencia mapuche.
“Se trata de un recital de canto y narrativa mapuche, en el comienzo. Siempre fue para mí muy importante difundir los aspectos nobles de nuestra cultura, entonces a través del canto elegíaco, de linaje y hacia la naturaleza, vamos compartiendo con el público nuestra forma de pensar el mundo y de ver la realidad”, explicó Calcumil sobre la propuesta que ofrecerá.
Durante la segunda parte del recital, la artista estará acompañada por Jorge Morales, en guitarra, y Pedro Ríos, en acordeón. El trío interpretará canciones que integran la placa grabada por Calcumil, “La Cantora”, en 2008, a través de Patagonia Records. “Voy a ir desgranando los temas del CD. Son rancheritas, valsecitos, milongas, que son temas que escribí hace bastante tiempo”.
Responsabilidad
La trayectoria de Calcumil la llevó a ocupar el puesto de referente de la cultura mapuche, pueblo al que pertenece. Este reconocimiento no fue algo buscado ni esperado por la actriz.
“Empecé tímidamente a hacer cosas ligadas a lo teatral, pero luego mi camino se fue modelando con mis paisanos”, explicó la cantante. “Esta necesidad de contar aspectos que no se ven ni se escuchan frecuentemente. Todo tiene que ver con poder entendernos entre nosotros, que somos los habitamos esta región. Pero nunca pensé que iba a tener la proyección que he tenido, y eso aumenta mi responsabilidad”, señaló.
La artista también explicó que durante muchos años el hablar sobre la cultura y las prácticas de los pueblos originarios estuvo prohibido desde el Estado. “En este país maravilloso, la decisión de lo que se cuenta y lo que no se cuenta siempre estuvo en las manos de los poderosos. Que además tiene que ver con la riqueza de nuestro país, con las pretensiones económicas que otros tienen sobre el terruño y sobre las expectativas de vida que tenemos nosotros”.
En ese marco en el poder de difusión queda en manos de unos pocos, Calcumil asegura que aporta “un granito de arena” y conjunto con otros mapuches que están reivindicando su cultura.
Discriminación
Calcumil afirma que a ella le ha costado granjearse una carrera artística tanto como otros mapuches poder desarrollar una carrera profesional, ya sea la de maestra o de enfermera. “Todos los que hemos podido acceder a determinadas pruebas, después teníamos que dar doblemente prueba porque a ver si realmente estábamos capacitados o no”, afirmó la actriz.
La artista también se lamenta porque la discriminación no ha perdido terreno en la medida en la que ha pasado el tiempo. Ella sostiene que ha sucedido todo lo contrario. “Cada vez que tardamos en educar y perdemos más valores como país y entonces aparecen más motivos para discriminar. A veces pareciera que estamos retrocediendo en la cultura argentina”, dijo Calcumil, quien explicó que la segregación está asumiendo nuevas formas en la actualidad, generando marginación por el género, por la condición social, y por el origen, por ejemplo.
“Me ha tocado ser discriminada por ser mujer, ser indígena, ser artista, por tener un pensamiento diferente. Ahora tengo 60 años, y pronto me va a tocar la otra discriminación que es la de la tercera edad”, afirmó la cantante.
El presente
Frente a una mirada que cristalizó las prácticas del pueblo mapuche, la artista asume la responsabilidad de mostrar que su comunidad está viva, siente, cambia y crece. En definitiva, que los aborígenes son mucho más que parte del pasado.
Calcumil no está sola en la tarea de difundir el presente de su cultura. “Lo hago de manera compartida con nuestros mayores, con las autoridades que existen o se van perfilando, con jóvenes que van llevando la voz de nuestra cultura y de nuestras luchas”, señaló la artista, quien indicó: “Por eso vivo acá, entre ustedes, no me fui a vivir a Buenos Aires. Tal vez allá tendría otra proyección, tendría más acceso a los medios. Pero acá estoy amparada por el consejo de mi gente, que para mí es muy importante”.
Imbuida en su cultura, Calcumil explicó: “Nosotros tenemos un pensamiento que nos guía y es que no estamos solos. Además, que hay gente que han dejado para sanar, para trabajar la tierra. Y en mi caso dicen que me dejaron para esto: ‘mujer que avanza con el decir”.
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