La construcción de un puente, prioridad de la zona portuaria

La construcción de un puente, prioridad de la zona portuaria
La zona portuaria de nuestra ciudad, que años atrás tuvo su época de esplendor, lucha hoy contra la desidia y el abandono y, entre las prioridades, los vecinos resaltaron la importancia de contar con un nuevo puente que los una con Quequén.
El sector determinado por avenida 59 y 18 hasta avenida 10 y 63 no cuenta con muchas viviendas particulares pero sí hay locales comerciales de diversos rubros, que permanecen abiertos todo el año, y algunas oficinas.

Pero en contrapartida con estos vecinos que luchan sin pausa para hacer crecer su negocio hay varios puntos donde el abandono es palpable, con fábricas abandonadas, terrenos baldíos y cubiertos de pastizales que no brindan la mejor imagen para el turista.

Los vecinos más memoriosos recuerdan cómo era la actividad cuando el Puente Ignacio Ezcurra estaba en pie “era puro movimiento y todos trabajaban”, dijeron.

La caída de este paso que nos unía con Quequén, durante las inundaciones de 1980, marcó un antes y un después en la vida comercial del barrio Puerto pero hay que destacar que el paseo con puestos en la ribera del Río Quequén, desde donde parten las lanchas de paseo y embarcados se ha constituido en un lugar de atracción para necochenses y turistas.

Además, la recuperación de la Fiesta de los Pescadores, que congrega a mucho público que se acerca a comer los platos típicos y presenciar espectáculos artísticos, genera una intensa actividad comercial en la zona portuaria.

Mayor movimiento

Marta Lobato tiene su comercio en 59 entre 14 y 16 desde hace 35 años y dijo que “antes había mucho movimiento turístico, se alquilaban propiedades por temporada pero ahora sólo es una pasada para la playa”.

Para sostener a continuación que “a partir de la caída del Puente perdí mucha clientela y tuve que lucharla día a día, era mucha la gente que a diario iba a trabajar a Quequén”.

Además, todos los entrevistados coincidieron en que “se debería hacer algo con el edificio abandonado de la ex Bajamar”.

Cabe mencionar que la actividad en las fábricas de los alrededores y en la planta pesquera Bajamar generaba un intenso movimiento diario. Entre las necesidades del barrio figuran las que son comunes al resto de la ciudad, como limpieza y seguridad, pero Lobato pidió que “se construya un nuevo puente, es fundamental”.

Por su parte, otra de las consultadas, Laura Martiarena indicó que “en la temporada se nota más movimiento pero nos mantenemos a fuerza de trabajar muchas horas”.

Desde hace seis años tiene su mercado en 59 entre 14 y 16, y puntualizó que “en estas cuadras no hay muchas viviendas particulares y vive mucha gente mayor”.

La joven mujer destacó que “necesitamos el puente para que haya más movimiento y que se construyan barrios que traerá más población estable”.

En el barrio se encuentran instaladas las típicas cantinas donde se sirven platos en base a pescados y mariscos que genera movimiento turístico durante la temporada, pero al margen de esa atracción no se caracteriza por la afluencia de visitantes. Nora Rodríguez, con un kiosco en avenida 59 esquina 16, relató que “el año pasado el barrio cobró vida porque hubo un parque de diversiones durante toda la temporada”.

La comerciante conoce por dichos de familiares que “antes había mucho movimiento, de hecho, en esta esquina funcionó durante 30 años un almacén y con las plantas pesqueras y el Puente Ezcurra, todos los días circulaba mucha gente”, dijo Rodríguez.///

La Escollera Sur, una atracción

Juan Peralta, empleado de una pescadería de la avenida 59 casi 16, manifestó que “en verano se trabaja muy bien pero por lo que sé el barrio decayó desde que se rompió el puente”.

Se lamentó porque “se cortó el tránsito que nos unía con Quequén y además en Bajamar había 700 personas a diario, todos trabajaban y era un desfile de camiones, ahora está todo abandonado y han usurpado el edificio”.

Entre las necesidades del barrio dijo que “pediría mayor seguridad porque hay horarios en que es muy desolado” para agregar que “espero que Necochea se reactive, que todas las empresas trabajen en conjunto para ponerla en marcha”.

El sector de la avenida 10 tampoco está densamente poblado en las cuadras cercanas al Puerto. Al repecto, Miguel Kessler, con un local de artículos de pesca en 10 casi 63, dijo que “sé que el sector tenía más vida cuando estaba el Puente pero hay que adecuarse a lo que hay”.

En su caso destacó como positivo que la Escollera Sur esté en buenas condiciones, por lo que mucha gente se acerca a pescar o a pasear por el lugar y consideró que “el barrio es bastante tranquilo, aunque el Puerto necesitaría más vida todo el año”.

Hizo mención a la importancia de haber recuperado de la Fiesta de los Pescadores, pero “en nuestro caso nos perjudicó porque estuvo cortado el tránsito durante cinco días”, explicó Kessler.

Por último remarcó que “la fiesta es muy importante y nos sirve a todos pero deberían evaluar hacerla alternadamente en otros espacios”.

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