La caída se produjo por la suspensión de obras públicas y privadas. En el sector esperan una recuperación a partir de octubre por la ejecución de planes de viviendas sociales.
"En 2011 había unos 12 mil trabajadores empleados en nuestro rubro y hoy llegamos a contabilizar unos 10 mil en Mendoza", precisó Fernando Porreta, actual presidente de la CAC, filial Mendoza.
La realidad medida, que toma en cuenta los últimos datos oficiales hasta mayo, no deja de preocupar a los hombres del sector, quienes señalan como factores determinantes de las bajas en el empleo a la suspensión de ciertos proyectos y una cierta ralentización de algunas obras privadas que estaban en marcha desde el año pasado.
"Hay centros comerciales que han demorado su inauguración y los que lo han hecho no han abierto sus puertas al 100% de su capacidad, sino que han inaugurado algunos salones. Este es el caso del Walmart. Hay un centro comercial enfrente del barrio Dalvian que está ejecutándose, pero a otros ritmos de los pautados. Lo mismo sucedió con el mall La Barraca; su fecha de inauguración ha tenido postergaciones", señaló Mario Jorba, de Inmobiliaria Jorba.
Perspectivas y algo más
Con las operaciones de compraventa frenadas por las trabas cambiarias, el sector de la construcción sobrevive merced a las obras de reformas y reparaciones. "La gente ve estas inversiones como un refugio de valor", remarcó Porreta.
Más allá del presente sombrío en lo comercial, desde la CAC, ya vislumbran un futuro más promisorio. Las leves mejoras, vendrán, según Porreta, de la mano de los planes de viviendas sociales y de la demanda en alza de la minera Vale, en el sur mendocino.
"Más aún, si Vale no hubiera continuado con su ritmo de contrataciones la caída del empleo en la construcción habría llegado al 30% en Mendoza", señaló Porreta.
El otro motor de desarrollo hacia finales de este año y que será más evidente en el primer semestre de 2013 está dado por la construcción de las viviendas sociales del Instituto Provincial de la Vivienda, las viviendas del Plan Federal del gobierno provincial y los créditos para construcción de los bancos Nación e Hipotecario Nacional.
"Por cada vivienda se generan unos 6,50 puestos de trabajo en forma directa e indirecta. De esa cantidad, 1,54 es un trabajo cubierto por un obrero de la construcción. Si esa lógica la trasladamos a miles de viviendas podemos decir que por 4 mil viviendas se generan unos 5 mil nuevos puestos para trabajadores de la construcción", subrayó Porreta.
Sin embargo, y desde el lado de los desarrolladores inmobiliarios, la buen perspectiva para el sector se enmarcaría más en un paraguas de "buenos deseos".
"Nosotros anhelamos que la construcción se reactive en la provincia, tanto a nivel público como privado, porque inmediatamente empezamos a vender más. Supuestamente habría más dólares en el mercado el año que viene debido a la buena venta de la soja, lo que indicaría que habría más efectivo. Nos nos aventuramos a dar un pronóstico de reactivación debido a que las señales son confusas en materia de política económica. Esperamos que la construcción y las ventas de propiedades se reacomoden", concluyó Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza, habitual vocero de los comisionistas.
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