Se inicia la obra más importante de los últimos años. El edificio de la nueva Biblioteca Central está muy avanzado. Una vez terminado, se desocupará el espacio que hoy ocupa la biblioteca en el Complejo y algunas facultades ganarán metros.
"El objetivo nuestro es poner al tanto a la comunidad universitaria y al resto de la gente que, a pesar de las dificultades de espacio que tenemos, con el comienzo de obras se inicia la solución a los problemas de espacio", dijo el rector de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Francisco Morea.
Acompañado por el subsecretario de Obras, Daniel Villalba, el rector, en diálogo con LA CAPITAL, se mostró optimista con el inicio y avance de las obras que se están realizando y que "son una señal de que los problemas, en un tiempo no muy lejano, van a encontrar respuesta".
-¿En qué estado están las obras de la Universidad?, le preguntó LA CAPITAL a los representantes universitarios.
-Francisco Morea: A pesar de que hacía tiempo que no se estaban haciendo obras de envergadura, y eso de alguna manera había generado una bajada de brazo y descrédito; hoy podemos asegurar que se avanzó. Ya empezó a trabajar la empresa en el predio de Colón y 248 y también estamos en otra obra que nos parece importante, como es la segunda etapa de la Biblioteca Central que va a quedar operativa y eso nos va a permitir trasladar la biblioteca y liberar un montón de metros. Entonces entre estas dos obras vamos a tener la posibilidad concreta de generar espacios para mejorar la situación de investigadores, docentes y, fundamentalmente, el espacio para los estudiantes.
-¿Qué características va a tener el edificio del Intema?
-Daniel Villalba: Es una obra que en esta primera etapa tiene casi 10.000 m2, de casi 22 millones de pesos que fue adjudicada por el Conicet con fondos del BID y tiene un plazo de realización de dos años. La primera etapa contempla alrededor de un piso y medio y el resto del edificio nosotros, conjuntamente con el Conicet, en abril entregamos la segunda etapa que es para completar con otra línea de crédito del BID. Esto se encuentra en una etapa de evaluación, junto a otro Instituto propio que tenemos de doble dependencia con el Conicet.
F.M: Todo el complejo universitario de Funes y Peña tiene una superficie total de 22.000 m2 y este del Intema es la mitad, así que estamos hablando de una obra de una envergadura muy importante.
-Una vez finalizada la primera etapa del nuevo edificio del Intema que hoy funciona en Ingeniería, ¿se podría trasladar todo? ¿Qué se haría con el espacio que se libera en la unidad académica?
-F. M: Creemos que se puede trasladar todo. Quedaría liberado el espacio en Ingeniería para ser redistribuido, y aparte en este momento la Facultad tiene un anexo en Juan B Justo y Córdoba, entonces quizás esto se pueda dejar de alquilar.
-La biblioteca en su primera etapa ya está lista, ahora ¿cómo sigue el desarrollo de la obra?
-D.V: Hace aproximadamente un año que está en obra la primera etapa. En diciembre de 2010 el rector firmó un convenio con la Secretaría de Políticas Universitarias donde se gestionó y otorgó unos 2 millones de pesos para una segunda etapa que fue lo que licitamos y se firmó el contrato hace dos semanas atrás. Ahora se empezó la obra que tiene un plazo de 9 meses, lo cual nos va a posibilitar hacer operativos los casi 2.000 m2 que tiene el edificio que está en Peña, Funes, Primera Junta y Olazábal. Es una escala muy importante, y es un edificio que va a ser emblemático por su construcción, diseño y comodidades. Funcionalmente todo se va a optimizar.
- ¿Y para quién queda ese espacio que quedará libre cuando se vaya la biblioteca que hoy funciona en el complejo?
-F.M: Ese espacio va a quedar para las facultades que están con mayor problema y en este cuatrimestre nos juntaremos con los decanos y veremos cómo se distribuyen esos lugares porque pensamos que para el año que viene va a estar en condiciones de ocuparlo. Tenemos otra obra que esperamos contar con el financiamiento dentro de poco, que son unos talleres que tiene la Facultad de Arquitectura en la calle España, con lo cual también ahí solucionaríamos un problema para Arquitectura que también está en el Complejo. Este financiamiento, cuyo trámite lo tenemos avanzado pero todavía no está firmado, permitirá que esa facultad solucione varios inconvenientes de espacio. Si a eso le sumamos el traslado de la biblioteca que nos liberará 800 m2 en la zona del Complejo, nos quedaría un lugar importante para Humanidades y Ciencias de la Salud que son las más problemáticas. Cuando podamos construir alguna obra que pensamos para Exactas, también dejaríamos libres laboratorios que hay en el Complejo, con lo cual empezamos a pensar en un espacio para menos facultades que tendrán más disponibilidad.
- Con la obra de Exactas se refieren al proyecto de construcción del Polo Científico-Tecnológico que se haría también en las tierras de Colón y que incluye a Ingeniería...
-D.V: Sí, con eso estamos avanzados, ya que contamos con documentación para lo que llamamos, el instituto de doble dependencia que involucra Exactas e Ingeniería. Ahora estamos armando el proyecto ejecutivo que es casi un requerimiento obligado para poder tener viabilidad en la parte del financiamiento, y estamos estabilizando los edificios para darle prioridad a los sectores de aula. A raíz del Intema tuvimos que hacer las provisiones de servicio ante Obras Sanitarias, EDEA, etc, con lo cual ya instalamos el tema y también presentamos antes de las vacaciones de invierno en la comuna el pedido de ordenadores urbanos que nos van a dar la escala y densidades que van a tener los edificios.
-En el complejo de Peña y Funes también se están realizando otras obras que se pueden considerar menores.
-D.V: Este año el rector firmó con la Secretaría de Políticas Universitarias la segunda etapa del programa de seguridad eléctrica que no es poca cosa porque los edificios con la desinversión que han tenido durante años, se refleja en muchas cosas. Ahora se están invirtiendo casi 2 millones de pesos en varias obras distribuidas no sólo en el complejo que atiende a todo el sistema eléctrico (pararrayos, disyuntores, descarga eléctrica, tableros, etc).
F.M: Inclusive hay una obra más que es muy trascendente que es la mejora de la accesibilidad al complejo. En este sentido hemos hecho varias acciones y ahora estamos terminando un proyecto para mejorar los circuitos mínimos accesibles.
D.V: Ahora se puso en funcionamiento en Económicas un ascensor. Después se habilitó una plataforma que transporta sillas de ruedas en la Biblioteca, hay un proyecto para presentar en Exactas, Arquitectura y el Illia. Estamos por cerrar la colocación de un ascensor en Humanidades para cubrir los medios niveles.
F.M: La idea es que en el Complejo no nos queden puntos ciegos inaccesibles. Entones buscamos que se pueda llegar a todos lados. Estos circuitos intentan mejorar la situación. Probablemente hagamos una presentación internacional sobre cómo se puede reconfigurar un edificio pensado con barreras arquitectónicas para hacerlo accesible.
Otras mejoras
El rector Francisco Morea y el responsable de Obras Daniel Villalba también se refirieron a las mejoras de espacio que beneficiarán al edificio del Rectorado.
-En el edificio del Rectorado, ¿también se liberaron espacios?
-FM: Sí, eso también se concretó. El piso 5 del edificio contiguo se alquiló y ahí vamos a trasladar oficinas que tengan poca movilidad de gente. También firmamos un comodato con el Banco Provincia y nos van a ceder el piso 13 de San Martín y Córdoba, donde se trasladará el Laboratorio de Idiomas.
-DV: Son 240 metros cuadrados, el aula magna y otros 100 metros cuadrados los que quedarían liberados en el edificio de Alberdi y San Luis. Asimismo el Laboratorio podría mejorar la prestación de los servicios que brinda porque va a tener más espacio.

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