La Afip Regional Córdoba aplicó el nuevo Índice Mínimo de Trabajadores en 26 obras en la ciudad. En 2010, se determinó una deuda de 22 millones de pesos en el sector.
Con esta flamante herramienta, que rige desde el 22 de octubre último, la oficina local del fisco (una de las dos que están en la provincia de Córdoba) estableció que en las 26 obras de construcción relevadas, cinco empresas que las construyeron declararon sólo el 30 por ciento de los obreros.
“Esta es una primera etapa, donde se realizó la determinación con el Índice Mínimo de Trabajadores (IMT) que se acaba de reglamentar. De allí podemos avanzar porque los datos están bien determinados, o los vamos a utilizar como hipótesis investigativa”, explicó Santiago Cataldo, titular de la Regional Córdoba de Afip.
Nuevo indicador. El IMT es un indicador que armó el fisco junto con sindicatos y cámaras empresarias y que establece la cantidad de trabajadores que debería tener una determinada actividad. En este caso, para un edificio, se determina una duración de dos años y el IMT es de 3,2 jornales por metro cuadrado terminado.
En los casos fiscalizados en la ciudad de Córdoba, se relevaron un total de 112.561 metros cuadrados en edificios en construcción terminados o próximos a finalizar. Según el flamante indicador, las empresas deberían tener 923 empleados, pero sólo declararon 272. Es decir, que no se formalizaron a siete de cada 10 trabajadores.
“Lo que vemos es un nivel de desvío muy elevado respecto a lo que deberían tener”, dijo Cataldo. En este momento, se está en la instancia del aporte de pruebas por parte de los empleadores, para tratar de demostrar que se pudieron construir esos metros cuadrados con el 30 por ciento de los obreros.
Entre las argumentaciones puede haber tercerización de tareas o que se hizo trabajar a los empleados por más horas, o algún otro tema que la Afip contemplará “en la medida que sea razonable y que tenga que ver con la realidad económica”.
Luego, si el contribuyente aportó pruebas no convincentes para el fisco, o no las aportó, entonces, los funcionarios de la Afip determinarán los aportes y contribuciones a la Seguridad Social que corresponden a los empleados no declarados, aunque no se los individualice.
Con esta primera experiencia, la Afip local extenderá las inspecciones y la utilización de esta herramienta a otras obras en construcción. “Si desde el comienzo nos empezó a dar un desvío importante, indica que es un sector que merece especial atención”, remarca.
Asimismo, se está realizando el análisis previo para fiscalizar al sector textil, el otro rubro que la Afip eligió para iniciar la aplicación del IMT.
Evasión impositiva. Además de estos operativos que apuntan al empleo “en negro”, la Afip de Córdoba también realiza habitualmente fiscalizaciones en función de indicios (muchos de ellos surgidos del cruzamiento de datos con otros organismos y contribuyentes).
En el caso del sector de la construcción y afines, en lo que va de 2010, se determinó en Córdoba una deuda impositiva no declarada de 22 millones de pesos. “Es un monto muy relevante y muestra que el nivel de informalidad es alto en el sector”, considera Cataldo.
Esa diferencia se refiere, sobre todo, a los impuestos al Valor Agregado (IVA), a las Ganancias, a la Ganancias Mínima Presunta, y a los Débitos y Créditos Bancarios.
El fisco relevó empresas constructoras, de reparación y mantenimiento de inmuebles, obras viales, maquinaria y equipo, ladrillos, materiales de construcción, aberturas, mosaicos y servicios de arquitectura e ingeniería, entre otros.
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