La consolidación de la Unnoba como un generador del desarrollo de la ciudad

A casi una década de la radicación de la sede universitaria en Pergamino, cada vez son más los estudiantes locales y foráneos que cursan sus estudios. De hecho, alrededor del 40 por ciento de la matrícula viene de otras localidades, lo que a su vez implica un ingreso extra a la ciudad.

Hace tres años que se estabilizó la cantidad de inscripciones para las carreras que se dictan en la Unnoba. Sin embargo, su sola presencia sigue generando un desarrollo económico y cultural muy importante para la ciudad y la región. Año a año, llegan estudiantes provenientes de ciudades cercanas como Arrecifes, Rojas, Colón, Junín, Lincoln y Salto, pero también desde otros puntos geográficos más lejanos como Neuquén, La Pampa, Los Toldos, Necochea, Carlos Casares, Cañada de Gómez, Misiones e, incluso, desde países limítrofes como Perú. Los estudiantes foráneos representan el 40% de los matriculados en la Universidad, mientras que los locales, el 60% restante. También el número de personas que vienen desde otras localidades se ha mantenido relativamente parejo, sin embargo, sumado a los que ya están desde hace algunos años, provoca que se incremente la cantidad, lo que implica un aumento leve de la población en Pergamino.

El desembarco de la Unnoba en Pergamino ha posibilitado que muchos jóvenes que antes veían como únicas opciones Rosario y Buenos Aires hoy puedan quedarse y estudiar en la ciudad. Además, genera un beneficio para los estudiantes de localidades cercanas, que no pueden ir hacia las grandes urbes por el costo económico que acarrea, pero sí pueden venir a Pergamino porque los gastos son mucho menores que dichos lugares, incluso tienen la posibilidad de viajar diariamente a cursar ya que las distancias son relativamente cortas. Los jóvenes que llegan a estudiar a nuestra ciudad, en cierto modo compensan la cantidad de estudiantes que emigran hacia ciudades más importantes. De alguna manera es una inyección de dinero que reduce la cantidad que se suele ir hacia los grandes centros universitarios.

La sede pergaminense de la Unnoba cuenta con dos carreras que tienen grandes ventajas en relación con otros polos universitarios, las cuales seducen al estudiante: hay sólo dos universidades públicas en las cuales se puede estudiar Genética, una está en nuestra ciudad, motivo por el cual es de las que más estudiantes foráneos atrapa; la otra es Agronomía, por una causa más que evidente: Pergamino forma parte de la zona agropecuaria más rica del país y eso implicaría la posibilidad de insertarse laboralmente en el núcleo de la actividad.

La ubicación espacial es otra cuestión importante; “esa parte de la ciudad antes de la llegada de la universidad era una zona poco desarrollada y sin demasiado movimiento, actualmente ha cambiado su fisonomía y, desde luego, su edificio ha modificado la estética de un barrio que progresivamente logra urbanizarse”, expresó el responsable del área de Bienestar Universitario, Pablo Rossi.

En sus adyacencias, se puede ver un número importante de departamentos chicos para estudiantes, que tienen la ventaja de estar cerca del lugar –aunque algo lejos del Centro-, una cuestión decisiva para todo aquel que decide irse a estudiar afuera: “Ha aumentado la circulación de jóvenes en las zonas cercanas, no sólo de aquellos que diariamente se movilizan desde los diferentes barrios, sino también de aquellos que alquilan viviendas en las proximidades. Sin dudas, la llegada de la Unnoba ha creado, recientemente, un nuevo nicho para el negocio inmobiliario que “le ha dado un dinamismo a un sector de la sociedad, difícil de imaginar con anterioridad”.

Respecto del tema económico, Rossi consideró: “El impacto que implica para la ciudad y la región es considerable; entre otras cosas, reactiva el transporte entre las ciudades cercanas para la movilidad de los estudiantes, genera un movimiento inmobiliario que antes no se producía y hay un mayor consumo en los comercios cercanos a la Universidad.” Posteriormente, recalcó: “Hay que tener en cuenta que son más de 600 los estudiantes becados en la Unnoba y esto, además de brindarles una posibilidad de estudiar a muchos jóvenes, genera un ingreso de dinero desde la Nación y la Provincia a la región, que es sumamente relevante”.

Por otro lado, el encargado del área de Bienestar Universitario remarcó: “En el plano cultural, el efecto que genera sobre la sociedad es muy fuerte. Miles de estudiantes que no tienen la posibilidad de trasladarse a Rosario o a Buenos Aires para realizar sus estudios universitarios, gracias a la Unnoba, tienen la posibilidad de acceder a una carrera sin tener que migrar hacía otra ciudad”. Luego explicó su afirmación: “Ya el hecho de tener esta posibilidad de quedarse a estudiar en la misma ciudad implica una transformación cultural trascendente”.

Con el transcurso de los años y el prestigio que va acumulando la sede pergaminense de la Unnoba, cada vez más los estudiantes ven con mejores ojos la posibilidad de quedarse acá: “La Universidad es una opción cada vez más fuerte; muchos jóvenes de la región, que pudiendo ir a estudiar a otros lugares, eligen quedarse y aprovechar la oferta académica de la Unnoba”, aclaró Rossi.

A pesar de no disponer de carreras relacionadas con las humanidades, que fomentan en mayor medida el compromiso sobre problemáticas sociales, la Unnoba tiene un fuerte trabajo extracurricular de sus alumnos, lo que demuestra el incentivo que les genera a sus estudiantes tener la posibilidad de estudiar en su propia ciudad. La Cátedra Abierta de los Trabajadores que se dictó durante 2011 generó un espacio de debate e intercambio relacionado a las problemáticas laborales que es digno de mencionar; también es de destacar la muestra con los trabajos que realizan los estudiantes de diseño gráfico que se realiza todos los años al finalizar el ciclo lectivo y que año a año se incrementa la calidad de los mismos. Son tantas las actividades culturales que se generan desde la universidad que posibilitan la diversificación de miradas en diferentes planos”, remarcó Rossi.

Pero así como la Unnoba tiene actividades que además de generar un importante desarrollo cultural tienen un fuerte componente político ante problemáticas sociales, también tiene su costado recreativo –que a su vez, es parte de la cultura y que también tiene fines comunitarios-: “El centro de estudiantes organiza jornadas con la presencia de bandas locales y en las que se organizan actividades de prevención de salud con controles de tensión arterial y glucemia, que son llevados a cabo por estudiantes de la carrera de Enfermería, coordinados por docentes”, destacó Rossi.

Pero la Universidad no se ha quedado sólo en el ámbito local, sino que también ha generado actividades con entidades regionales, viendo en este tipo de lazos la posibilidad de captar estudiantes de ciudades vecinas. El objetivo principal es insertar a la Universidad en los distintos sectores de la comunidad. “En este sentido, hemos llevado adelante proyectos sociales con el Municipio, escuelas secundarias y ONG’s, con la intención de acercar la Universidad a la mayor cantidad de personas, para que todos sepan que es un ámbito que pueden aprovechar para su desarrollo personal”, dijo Rossi.

La Universidad está por cumplir su primera década y todavía tiene mucho por crecer y aprender, pero de todas maneras, ha generado, hasta el momento, un impulso a la localidad que puede llegar a ubicarla en una muy buena posición como una de las posibilidades más viables para que los estudiantes de la región realicen sus estudios universitarios.

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