La decisión generó satisfacción, pero también abrió el debate sobre las características que debería tener la obra en cada población involucrada. Las incógnitas son: ¿Qué pasará con los puentes de Pigüé y de Tornquist? ¿Se modificarán las trazas en las zonas más peligrosas? En los accesos, ¿rotondas, dársenas o intersecciones?
En ese sentido, algunos de los consultados por "La Nueva Provincia" señalaron sentirse preocupados por la posibilidad de cambios en la traza de la carretera y, también, sobre las dársenas o rotondas que se podrían implementar sobre los ingresos de las distintas localidades.
En Pigüé, algunos representantes del sector comercial solicitaron más datos ante la posibilidad de la traza sea modificada, y la nueva ruta no pase tan cerca de la ciudad, lo que podría perjudicar a algunas empresas del sector comercial y estaciones de servicio.
Además, otra de las cuestiones --en caso de que la traza no sea modificada radicalmente en ese sector-- tiene que ver con el puente que se encuentra sobre el ingreso oeste a la cabecera, ya que todavía no existen definiciones respecto de la construcción de uno nuevo, o de la ejecución de una dársena para la salida de vehículos que se dirijan hacia el sur.
En ese sentido, el titular del Distrito XIX de Vialidad Nacional, ingeniero Gustavo Torres, afirmó que los trabajos se llevarán a cabo junto a las comunas involucradas.
"Vamos a trabajar en forma conjunta con los representantes de la municipalidad de Saavedra para llegar a un consenso. Si ellos evalúan que la ruta debe seguir por la traza existente, se analizará y eso será considerado en la Casa Central de Vialidad Nacional", señaló.
El funcionario remarcó que los trabajos no se llevarán a cabo si no se obtiene el acuerdo necesario con las autoridades locales.
"En Pigüé tenemos un puente antiguo que no soporta cargas extraordinarias y entiendo, desde el punto de vista técnico, que considerar una autovía por ahí es muy complejo", afirmó.
"Además, una obra como la proyectada prevé la realización de colectoras y acaso no exista el lugar necesario en la zona donde se halla el puente, porque es difícil creer que haya que modificar algo del parque (municipal Fortunato Chiappara) por la obra", agregó.
La realización de un proyecto de tal magnitud también permitiría la modificación de las trazas en otros lugares de la ruta, como el tramo que actualmente se encuentra entre los kilómetros 34 y 39,5 --comúnmente conocidos como "las lomadas" o "las curvas"--, un sector también (trágicamente) conocido por la cantidad de accidentes fatales.
Allí, y más allá que también se ha barajado la posibilidad de construir un carril extra exclusivo para el tránsito pesado, se podría reflotar un antiguo proyecto que propone la realización de una recta que una ambos puntos.
En Tornquist, y más allá del viejo pedido de la comunidad, que hace años viene demandando la construcción de una rotonda de acceso en el ingreso a la población --Al margen que hace seis meses se concluyó una dársena en el cruce de la 33 con la ruta provincial 76, con una inversión de poco más de 800.000 pesos--, el cuestionamiento es similar al de otras poblaciones: ¿Qué tipo de acceso se construirá?
Esta duda es similar a la que hay en poblaciones como Saavedra, Dufaur, Colonia San Martín de Tours, Goyena y, también, sobre el empalme que se dirige a la población de Tres Picos, sobre todo teniendo en cuenta que tanto el caudal de tránsito como las velocidades empleadas se verán incrementados.
"Queremos dar nuestra opinión como comunidad"
El concejal pigüense Claudio González (UCR) señaló, ayer, que hace un tiempo se había realizado un proyecto de comunicación en el CD de Saavedra, mediante el cual solicitaban una reunión con autoridades de VN para evacuar dudas por la posible construcción de una autovía.
Inclusive, se pedía que ese encuentro se celebrara en la ciudad cabecera, ya que varios vecinos se mostraban preocupados por la posibilidad de que se cambiara la traza de dicha ruta, que resulta vital para varios sectores comerciales e industriales.
"Por lo que sabemos, se trata de una licitación para elaborar el proyecto --que costará más de 4 millones de pesos--, y que comprende el proyecto técnico, las posibles modificaciones de la traza, la expropiación de terrenos y demás", dijo.
González señaló que, a partir de tomar conocimiento de los detalles que trascendieron sobre esta significativa obra, surgieron dudas que intentarán evacuar a la brevedad con autoridades de VN.
Entre ellas, se encuentra una respecto de la longitud de la traza de 120 kilómetros, cuando la distancia entre Pigüé y Bahía Blanca es de 132,5 kilómetros.
"Otro tema que nos preocupa es el corrimiento de la traza frente de nuestra ciudad, ya que el kilómetro 120 podría ser el lugar para desviar la traza, en el lugar que conocemos como `la curva de Mosquera", señaló el edil.
"Por ello, pretendemos charlar con la gente de Vialidad, para estar en tema y dar nuestra opinión como comunidad, ya que una vez realizado el proyecto, es difícil modificarlo", añadió.
Por su parte, el intendente de Tornquist, Gustavo Trankels, manifestó que es necesario esperar a conocer detalles de la obra antes de volver a peticionar por la rotonda en el ingreso de su cabecera.
"Debemos aguardar la realización del estudio y la concreción de la obra. Además, a veces --por cuestiones de seguridad-- la rotonda no termina siendo lo más adecuado, sino que pueden hacerse dársenas o pasos que disminuyan la posibilidad de problemas", afirmó.
Al respecto, el presidente de la Cámara de Comercio de Tornquist, Arecio Minujín, --y más allá de la concreción de la doble vía-- insistió con la idea de construir esa rotonda.
"Lo planteamos con el intendente (por Trankels), y estamos de acuerdo que la rotonda es necesaria porque tenemos una salida que es a 90 grados, lo que da una mala visibilidad, con todos los peligros que esto acarrea", manifestó.

Comentá la nota