El Consejo de Seguridad acusó al gobierno de Siria por la masacre

Según los observadores de la ONU en ese país, el ataque que el sábado dejó un saldo de 116 civiles muertos fue responsabilidad de las fuerzas de Bashar al Assad. Gran Bretaña trata de sacar a Rusia de su posición neutral.
El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer con fuerza la masacre de más de 100 civiles en la ciudad siria de Al Hula y responsabilizó de la misma al gobierno del presidente Bashar al Assad. Según una declaración del organismo, las tropas oficialistas atacaron una zona habitada con artillería y tanques. Ante la exigencia de Rusia, integrante del Consejo, para que se condene al uso de la violencia en general, el canciller de Gran Bretaña, William Hague, tenía previsto viajar anoche a Moscú para intentar convencer al Kremlin de que apoye una acción internacional contra la masacre.

“No está en el interés de Rusia que Siria caiga en una verdadera guerra civil y ese es hoy el peligro”, dijo Hague. Gran Bretaña fue el miembro del Consejo de Seguridad que pidió una reunión urgente para dar una respuesta internacional “fuerte a la escalada de la brutalidad”.

Los miembros del Consejo condenaron asimismo la muerte de civiles por disparos a corta distancia y por duros maltratos físicos. “Este atroz uso de la violencia contra la población civil representa una violación determinante a la ley internacional”, indicó la declaración, que añadió que además contraviene las obligaciones asumidas por el gobierno sirio para suspender toda forma de violencia, inclusive el uso de armas pesadas contra centros poblados.

La masacre cometida en Hula, centro de Siria, provocó la muerte de 116 personas y dejó más de 300 heridos, dijo ayer el jefe de la misión ONU en ese país, general Robert Modd. El militar actualizó los datos, inicialmente se habló de 92 muertos, a través de una video conferencia con el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

La masacre de 116 civiles, un tercio de ellos niños, provocó la indignación internacional y avivó los llamados para que el presidente Al Assad deje su cargo. El gobierno en Damasco aseguró no haber sido responsable de la matanza y acusó de la misma a “bandas terroristas”. Testigos manifestaron en cambio haber encontrado cartuchos de granadas de artillería y de tanques. Las tropas oficiales son las únicas que cuentan con este tipo de armas pesadas.

El duro documento acusatorio del Consejo de Seguridad era esperado luego de que se conociera la existencia de una carta del titular de la ONU, Ban Ki moon, asegurando que los observadores internacionales habían confirmado que los carros de combate del Ejército sirio dispararon obuses contra Houla. Los observadores “vieron los cuerpos de los muertos y confirmaron mediante el examen de la munición que se dispararon proyectiles de artillería y de carro de combate contra un barrio residencial”, señala la misiva enviada por Ban al Consejo de Seguridad. En esa carta, Ban reitera su llamado al gobierno sirio a detener el uso de armamento pesado en áreas civiles, “tal como se comprometió Damasco”. <

Ansa, dpa y Efe

La solución de Obama

El presidente estadounidense, Barack Obama, quiere que en Siria se consiga una transición política como en Yemen, de acuerdo con una información que publicó ayer The New York Times. El plan prevé que al menos de forma temporal permanezcan en el poder “restos” del gobierno de Bashar al Assad, señala el periódico en base a declaraciones de funcionarios del gobierno no identificados.

Obama habló de la iniciativa en la reciente cumbre del G-8 con el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev. Este se habría manifestado abierto a una solución de este tipo pero no hizo promesas, según el New York Times, que subraya que el apoyo ruso es decisivo para que el plan pueda funcionar. Hasta el momento, Rusia se opuso a medidas más duras contra Al Assad.

En Yemen, el presidente Ali Abdullah Saleh entregó a fines de 2011 el poder a su vicepresidente, Abed Rabbo Manur Hadi, de forma provisional, tras 32 años de gobierno. Pese a la postura de Obama, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, exigió a la comunidad internacional que aumente la presión sobre Al Assad y sus socios. “Su dominio a través de la muerte y el miedo tiene que acabar”, subrayó.

El dato

SUIZA

Suiza pidió una investigación al considerar que la masacre puede ser un “crimen de guerra”.

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