Conseguir combustibles es un enorme dolor de cabeza para los tucumanos

Ayer nuevamente se observaron largas filas en las estaciones de servicio que todavía tenían nafta o gasoil. Los transportistas de carga no ocultan su preocupación y los empresarios de las bocas de expendio solicitaron una audiencia a la Presidenta para reclamar una solución urgente.
Cargar combustible en Tucumán se convirtió en un verdadero calvario. Los automovilistas, motociclistas y propietarios de camiones deben hacer largas colas y ni siquiera la tediosa espera les garantiza acceder a un cupo de nafta y gas oil, ya que en varios casos las estaciones de servicios quedan con sus depósitos vacíos cuando todavía las largas filas no llegaron a consumirse.

Ayer fue otro día de mangueras cruzadas en decenas de estaciones y de enormes colas en otras. Ante esta situación, delicada por cierto y de incierta resolución al menos en el corto plazo, el gerente de la Asociación de Transporte de Cargas de Tucumán, Juan Carlos Paesani, aseguró que es "crítica la situación" para conseguir combustible. "Lamentablemente no se consigue", aseguró en declaraciones radiales.

Algunos cobran de más

"Se torna cada vez más difícil. Se instauró el sobreprecio. Hay estaciones de servicio en las que no hay combustible. En muchos casos, se puede conseguir a 5 o 5,50 pesos. Eso se presta a una situación de sospecha, inseguridad. Cualquiera puede especular con eso", indicó.

Según entiende Paesani, "para el transporte de cargas, esta situación no se ha normalizado". "Hasta el momento, la gente está haciendo cola. Hay transportistas que hicieron hasta 14 horas de fila en una estación de servicio", aseveró.

"Entiendo que el cupo es insuficiente. Las estaciones de servicio están especulando con la llegada de los camiones con gasoil. Me imagino que el problema es la falta abastecimiento a las estaciones de servicio", sostuvo.

A todo esto, los propietarios de estaciones de servicio de todo el país esperan una respuesta al pedido que hicieron el jueves de una audiencia con la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner para solicitarle su intervención frente a esta crisis. Y anticiparon que podrían convocar a un paro de actividades si después de las vacaciones de invierno no se normaliza el déficit crónico que afecta al sector.

Explicaciones surtidas

Las complicaciones tienen varias explicaciones. Por un lado, YPF, la principal petrolera con el 56% de la producción nacional, aún no recuperó plenamente la actividad en los yacimientos de Santa Cruz, afectados durante casi dos meses por problemas sindicales, lo que redujo en cerca de un 20% la extracción de crudo patagónico y su posterior ingreso en las refinerías.

Este escenario podría comenzar a revertirse recién hacia fines de esta semana, aunque luego serán necesarios otros cinco días para neutralizar el actual colapso en la distribución. Sin embargo, un factor para tener en cuenta es el mayor movimiento de vehículos que se registrará estas próximas semanas debido al receso escolar que arrancó ayer en 17 distritos y el próximo lunes en el resto del país.

Por otro lado, se mantiene también el problema de los cupos en la entrega de combustibles a estaciones de servicio por parte de todas las petroleras que operan en el país, cuyos valores no se modifican desde 2009, pese al incremento del consumo y el aumento del parque automotor.

Además, los inconvenientes para conseguir naftas y gasoil reeditaron -especialmente el fin de semana- el clásico aluvión de consumidores que se vuelca masivamente a los surtidores para garantizarse el tanque lleno, aunque es prácticamente imposible ya que sólo se venden entre 50 y 100 pesos por cliente.

La presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles (FECRA), Rosario Sica, aseguró que continuaban los problemas de abastecimiento de combustibles en las estaciones de servicio del área metropolitana y del interior del país por el aumento del parque automotor y los mayores requerimientos por la cosecha.

"El mercado está parcialmente abastecido, ya que puede que se detecten faltantes de nafta súper y por ello se debe pasar al consumo de la nafta Premium, que es más cara", expresó Sica.

Importar, la única salida

Por su parte, Raúl Castellano, titular de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (CECHA), dijo que en el sector están "más o menos como siempre: con problemas de abastecimiento los fines de semana, donde escasea la nafta súper y para cargar combustible la gente recorre dos o tres estaciones de servicio".

"El lunes por la mañana todavía se ven estaciones que no cuentan con súper y, tras la llegada de los camiones, recién comienza a normalizarse a partir del mediodía", indicó Castellano.

Al respecto, Sica manifestó que para FECRA "la solución en lo inmediato es importar debido a que no hay crudo suficiente" para atender el incremento que experimentó la demanda en los últimos años por aumento del parque automotor, las necesidades de la cosecha agrícola y la industria.

"Los problemas de abastecimiento van a continuar hasta que no se importe, y las colas en las estaciones van a continuar, esto en el mercado no va a cambiar porque el consumo de combustible creció", aseguró Sica.

En este orden, Castellano apuntó: "el problema existe y perjudica a los consumidores y nos complica a los expendedores porque genera problemas de rentabilidad, ya que las estaciones de servicio requieren una alta rotación de stock y cuentan con márgenes pequeños" de venta. "Pasar un fin de semana sin vender, genera un perjuicio importante" para el sector expendedor que debe igual atender el pago del personal, impuestos y otros gastos”, finalizó.

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