Integrantes de una toma del oeste neuquino rompieron el pavimento de una calle del oeste para pinchar un ducto. Fue como protesta porque hace días se quedaron sin servicio.
La drástica medida obligó que las autoridades municipales mediaran y convencieran a los enfurecidos vecinos que esa no era la manera de solucionar el problema.
El curioso episodio tuvo lugar en Abraham al 1.200 donde se levanta una toma en las inmediaciones de Cordón Colón. La gente que vive allí denuncia que hace días que no cuentan con el servicio de agua potable y que por más reclamos que hicieron al EPAS, no obtuvieron ninguna respuesta favorable.
La manguera que abastece a la cuadra dejó de llevar agua en forma repentina y por eso la gente decidió solucionar el problema de la manera que sea.
El grueso hormigón armado de 10 centímetros de espesor sucumbió a los mazazos y a los golpes de pico hasta que finalmente apareció la tierra. La excavación –que obviamente generó un corte en la calle- alcanzó los 80 centímetros hasta que las autoridades municipales, alertadas de lo que estaba ocurriendo, concurrieron al lugar.
Juan Germán, responsable de Resguardo Territorial de la Municipalidad, dialogó con el grupo hasta que logró convencerlos de que no pincharan el ducto principal que abastece de agua a toda la zona.
Si bien el problema de la falta de agua es responsabilidad del EPAS, el funcionario se acercó al lugar porque los enardecidos vecinos de la toma estaban rompiendo el pavimento.
Germán se comprometió a tramitar el reclamo ante el EPAS y todo volvió a la normalidad. Aunque el enorme pozo tuvo que ser señalizado con cintas y carteles para evitar un accidente.
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