Por Justo L. Urbieta: Una vez más, en esta ocasión a dos años del paso terrenal de Néstor Kirchner, expresión a la que apeló por no adherir a los que hablan de desaparición, Gildo Insfrán volvió a demostrar en el barrio San Pedro la coherencia de su pensamiento y la lealtad con el amigo.
Y volvió a demostrarlo aunque estuviese evidentemente emocionado en la evocación de alguien con el que tuvo tiempo de militar por la causa popular y de identificarse plenamente sobre la visión de la Argentina.
Hace un año, además, que junto a Julio De Vido descubrió el monumento al santacruceño, seguramente la obra que jamás hubiese querido construir porque si bien es una forma de procurar la trascendencia al mismo tiempo implica agradecer, evocar o reivindicar a alguien que físicamente ya no está.
Martín Albornoz es el autor de este monumento del amigo querido y admirado al que nunca olvida y mucho menos a sus ideas y convicciones así como el valor y la firmeza para ponerlas en práctica.
Insfrán fortaleció su vínculo con Néstor Kirchner cuando crearon la Liga de Gobernadores Justicialistas para buscar el modo de armonizar las relaciones con el gobierno nacional ante las políticas del presidente Fernando De la Rúa que condicionaba y ahogaba fuertemente a las provincias.
Desde entonces no ocultaron su empatía, más aún porque coincidían en la necesidad de recrear una Argentina integrada e inclusiva, federal y con igualdad de posibilidades para todos los argentinos, sin las provincias inviables de las que habló Domingo Felipe Cavallo.
Del mismo modo como lo repitió este sábado, jamás dejó de destacar el gesto que tuvo Néstor Kirchner con el pueblo de Formosa cuando al tercer día después de haber asumido la presidencia de la Nación en 2003 vino a esta ciudad para firmar el acta de reparación histórica.
Como lo citó en el barrio San Pedro es el instrumento que permitió sacar a la provincia del aislamiento y el atraso para ponerla en el sendero del desarrollo en todas sus aristas.
Desde entonces, el 28 de mayo- fecha en la que rubricaron el documento reparador- cobró la misma dimensión que el 8 de abril y el 28 de junio, fechas ligadas a la fundación y a la provincialización de Formosa.
Pero también resaltó las decisiones políticas que comenzó a tomar y que permitieron la inclusión de la inmensa mayoría del pueblo argentino que estaba excluida a causa del modelo neoliberal que se aplicó en el país.
Se identificó con su política exterior que implicó cambiar la mirada de la Argentina hacia el mundo dejando de fijarla en los países centrales para dedicarse a estrechar los lazos fraternales con las naciones latinoamericanas para actuar , en bloque, en la defensa de los intereses de esta parte del continente con mayor solidez y solvencia.
También adhirió a las políticas kirchnerianas para conseguir el desendeudamiento con los organismos internacionales y en particular con el FMI que le permitió a la Argentina alcanzar la soberanía política y la independencia económica para la construcción de la justicia social que en la actualidad se aprecia a lo largo y ancho del territorio nacional con obras pero también con medidas reconocidas como humanistas e inclusivas.
Esas son algunas de las razones- además de la campaña en la que estaba lanzado Néstor Kirchner para presentarse nuevamente como candidato presidencial en 2011- que llevan a Insfrán a recordar y de emocionarse al evocar a su amigo, un sentimiento que no oculta.
Este sábado volvió a hacer público su convencimiento de que Néstor Kirchner fue el mejor amigo de los formoseños, el mejor militante de la causa nacional y popular y el mejor conductor del movimiento nacional y popular.
Pero quizás la definición más tajante y emotiva fue cuando lo recordó como “el mejor esposo” porque puso lo que era necesario para defender y proteger a su esposa, al extremo de ofrendar en ese esfuerzo hasta su propia vida.
Para quienes en algún momento lo dudaron, Insfrán- quien es presidente del Congreso Nacional del Partido Justicialista- afirmó que el extinto jefe de estado fue el compañero más comprometido con la causa de Juan y Eva Perón , el que retomó las banderas de la revolución inconclusa de 1955 y quien a través de los hechos realizó la actualización doctrinaria del peronismo.
En el barrio San Pedro le agregó un concepto en verdad valedero: honró a Kirchner y le expresó no solamente su gratitud y la de los formoseños sino que también le hizo notar que el pueblo de esta provincia no lo defraudó cuando el ex presidente les manifestó que confiaba en él.
Son perfiles de los hombres que a veces pasan despercibidos pero que a veces son ignorados, por lo menos en sus expresiones públicas, por quienes sigue haciendo ruido con nimiedades que, como bien lo señaló Insfrán, hacen perder tiempo y enegría a los que trabajan por el bien común .




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