La magistrada sanjuanina declaró contra el camarista Julio Petra en la Magistratura. También criticó a los juristas Luis Miret y Otilio Romano.
Por un lado, los camaristas federales Luis Miret y Otilio Romano han sido las figuras principales, luego de que se decidió citarlos para el 15 de julio en una causa que puede terminar en su destitución e, incluso, llevarlos tras las rejas.
Por otro lado, un tercer juez, muy cercano a estos dos, también está atravesando una denuncia en el Consejo. Se trata de Julio Demetrio Petra Fernández, quien debe enfrentar una denuncia hecha por otra magistrada, en este caso sanjuanina, que lo acusó ante la Magistratura luego de que Petra, junto a otro camarista, ordenó liberar a un represor, al que ella había identificado como uno de sus torturadores.cinco años. Margarita Camus es jueza de Ejecución Penal de la Justicia sanjuanina. Nieta de un ex gobernador, estuvo detenida cinco años durante la última dictadura y fue torturada con golpes y picana eléctrica e, incluso, sufrió simulacros de fusilamiento.
En el 2003, la Cámara Federal de Apelaciones, integrada por Alfredo López Cuitiño, Julio Petra y Oscar Pereyra González, decidió -por dos votos a uno- dictar la falta de mérito del sargento del ejército, Osvaldo Martel, uno de sus torturadores. El único que rechazó la libertad de Martel fue López Cuitiño.
Debido a eso, la magistrada denunció a Petra y a Pereyra González, quien se jubiló el año pasado luego de que su nombre salió a la luz en juicio realizado en San Luis, por lo que sólo quedó Petra en la causa.
En su testimonio ante los consejeros y luego ante El Sol, Camus no criticó sólo a Petra sino también al resto de los camaristas federales de Mendoza.ideología. Según explicó Camus, no es casualidad que Miret y Romano estén señalados como jueces que están a disposición de los represores acusados de delitos de lesa humanidad, porque "hay una connivencia ideológica, debido a que hay jueces que cumplieron distintas funciones durante la dictadura, han sido fiscales que nunca investigaron las torturas y ahora, como jueces, no hacen más que dilatar las causas, aunque haya pruebas más que suficientes".
Según Camus, esto se debe a que estos magistrados "no están dispuestos a ser parte de los procesos de verdad y utilizan sus cargos para impedir que avancen los juicios".
No obstante, Camus también aseguró que la connivencia entre jueces y represores es tal, que algunos magistrados luego de dejar su cargo se convierten en abogados de represores.
En ese sentido, Camus nombró el caso de Pereyra González, quien, si bien no se encuentra defendiendo a nadie, el año pasado se anunció en conferencia de prensa a través de un reconocido abogado de represores llamado, Eduardo San Emeterio, que el ex magistrado se convertiría también en abogado defensor.

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