Para hoy se espera el testimonio del padre de la víctima. Además se escuchará la versión de otros siete testigos.Selva Jordi no pudo evitar quebrarse durante su declaración ante el tribunal.
La primera en dar su versión sobre los hechos fue Susana Jordi, quien estaba a cargo del jardín maternal “El Jacarandá”, donde asistía Francisco Figueroa, el bebé de tres meses que murió el 31 de marzo de 2008 luego de haber sido alimentado.
La mujer comenzó relatando que el día transcurrió con normalidad y que ella se retiró de la guardería a las 12.30, como lo hacía todos los días, pero que al llegar a su casa recibió un llamado telefónico de su hermana. "Volvé al jardín porque pasó algo", le pidió Selva Jordi.
Al llegar supo que el bebé había sido llevado al hospital de Cipolletti. Pero recién una media hora después le informaron que había fallecido. “Quiero que sepan que yo lamento mucho lo que pasó y que ningún padre merece lo que ellos pasaron pero la verdad es que yo no tengo ninguna responsabilidad en el hecho”, afirmó Susana.
Además, la mujer contó que su hermana no fue quien alimentó al bebé sino que lo hizo una auxiliar que trabajaba en la sala maternal y también aclaró que en ningún momento dejaron solos a los bebés.
"Nunca noté que le pasara algo"
Uno de los momentos más conmovedores fue cuando Selva Jordi relató los últimos minutos que vio a la víctima con vida. “Ese día Francisco había dormido poco. Después que le dimos de comer, cerca de las 11, lo intentamos dormir pero lloraba. Un rato después se durmió. Yo nunca noté que le pasara algo. Me di cuenta de lo que había ocurrido cuando escuché los gritos del papá cuando lo fue a retirar”, comentó entre lágrimas la acusada por el delito de homicidio culposo.
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