El tremendo testimonio del joven vejado en la comisaría segunda de Trelew. Los detalles que le relató a la Justicia y el daño irreparable en su psicología.
Por el aberrante episodio se encuentra imputados 9 policías cinco de los cuales están cumpliendo prisión preventiva en distintas dependencias policiales y los otros cuatros recuperaron su libertad pero con prohibición de acercamiento a la víctima, familiares y testigos.
Los policías detenidos son: el suboficial subinspector Adolfo Carvallo, el agente Carlos Alberto Pato, el cabo Carlos Treuquil, el agente Mario Bevacua y el cabo primero Anibal Muñoz. A excepción del oficial Carvallo, los otros cuatro policías fueron los que le propinaron una feroz golpiza al adolescente en el interior de un calabozo produciéndole severas lesiones, entre ellas en el ano al introducirle presumiblemente parte de un bastón “tonfa”, utilizado en la fuerza policial para reducir o persuadir a personas en situaciones violentas.
“El que me metió al calabozo era un grandote (presumiblemente el cabo primero Muñoz). Tenía rejas en la entrada y adentro estaba oscuro. Me tapaban los ojos con un guante, estaba esposado con las manos contra la pared. Eran cuatro los que me golpeaban”, seguió relatando la víctima. “Ahora vas pedir por tu mamá”, afirmó el joven de 16 años que le decían sus agresores.
El abuso
Luego de esa cruel advertencia el chico aseveró que “Ahí fue que me bajaron la ropa y me metieron el machete. Yo cerraba los ojos con fuerza y esperaba que todo terminara. No se cuánto tiempo pasó. Solo quería agarrar un arma y pegarme un tiro. Lloraba y me costaba respirar. Luego me sacaron afuera con lo pantalones bajos y me tiraron agua”.
Después de haber vivido ese horror la victima dijo que “pedí ir al baño. Sentía mucho ardor. Al salir vi a mi novia esposada. Después me largaron. Fuimos con mi mamá al Hospital, me encargaron algunos estudios y a la noche me animé a contarle lo que me habían hecho dentro del calabozo”.
ado por l no pasó inadvertido para el juez José Alberto García, quien se refirió al mismo señalando que “tuve oportunidad de escuchar el testimonio del adolescente en Cámara Gesell. Sus dichos fueron muy claros y pude percibir su estado de desesperación. Ahora nuevamente debo manifestar mi profunda preocupación ya que me toca otra vez presidir una audiencia en donde los imputados son policías”, a estas palabras el magistrado agregó que “me produce una gran preocupación porque los jueces convivimos habitualmente con los policías y en ello depositamos nuestra confianza. Ellos son los ayudantes de la Justicia. Es realmente lamentable que esto ocurra”.
Para García este no es el primer caso en el que ha tenido que intervenir donde los imputados son miembros de la fuerza policial. El magistrado estuvo a cargo de la causa que investigó la muerte de Julián Antillanca y el caso contra el policía Bosso acusado de intento de homicidio tras balear a dos jóvenes a la salida de un boliche en Trelew.
“El hecho es de suma gravedad por las características de lo ocurrido y además por haber sido protagonizado por policías dentro de una comisaría. No soy psicólogo pero sí puedo presumir daños inconmensurables en la psicología del menor”, destacó el juez.
Esta opinión fue compartida por la fiscal general Mirta Moreno al afirmar que “lo que le ocurrió al adolescente es como si hubiese recibido un balazo en su psiquis”jornada
Comentá la nota