CONMOCIÓN INSTITUCIONAL EN EL CONCEJO POR UN EMBARGO

Conmoción pública causó ayer el embargo que recayó sobre el Concejo Deliberante por una deuda de $ 17.000 que reclamó hace 12 años un proveedor de servicios de sonido del cuerpo, planteo que derivó en una causa judicial con sentencia firme para que el Concejo Deliberante pague $ 114.000.
La demora en el pago de esa cifra hizo que el Juzgado Civil y Comercial de Procesos Ejecutivos de Primera Nominación, disponga el embargo de los bienes del cuerpo, procedimiento que se realizó ayer a la mañana.

La información que se conoció en un primer momento y en coincidencia con la última sesión del año, daba cuenta que un oficial de Justicia y un martillero llegaron con una camioneta y procedieron a movilizar las bancas de los concejales, algunas de las cuales quedaron al borde de la escalinata de acceso al recinto, mientras se buscaban algunas computadoras para hacer efectivo el cobro de la deuda mediante un remate posterior.

El hecho, inédito para la actividad legislativa, generó una sensación de bochorno institucional, cuando las mayorías de las radios y sus periodistas de calle llegaron al cuerpo para constatar el retiro del mobiliario que finalmente no se concretó, porque el área legal y administrativa del cuerpo entró en diálogo con el demandante Gustavo Cardozo y su representante legal llegaron a un acuerdo para pagar la deuda entregándole 10 cheques de $ 11.400 cada uno.

La situación produjo los más variados comentarios acerca de la conducta de los administradores de la cosa pública que con semejante negligencia permitieron el paso de 12 años sin atender el juicio, que de $ 17.000 pasó a una deuda $ 114.000.

Por otra parte, el presidente del Concejo Deliberante, Matías Cánepa, dijo públicamente (FM Aries) que "no tenía información" sobre esa causa judicial, lo que aumentó la sensación de que esas cuestiones, que comprometen la vida de las instituciones, son tomadas con cierta liviandad.

Ya en horas de la tarde, en diálogo con Nuevo Diario Cánepa dijo que "no se explicaba el impacto que tuvo el embargo, que en realidad no se concretó" y mencionó la existencia de un importante temario para la sesión de ayer. "Es un embargo, el que lo produjo tuvo sentido de la oportunidad para impactar y obtener el compromiso de pago, pero creo que no es para tanto".

El secretario Administrativo del Concejo, Nicolás Demitrópulos, dijo a Nuevo Diario, que "la sentencia es de por lo menos hace más de tres años, que se estaba buscando un acuerdo para disponer del dinero que se reclama; siempre dialogamos con Cardozo, hasta que se presentó de este modo a cobrar". Nuevo Diario pudo constatar ayer que ambos, Cánepa y Demitrópulos, exhibían una actitud bastante calma respecto del problema y se mostraron asombrados por el trato que las radios y los medios digitales le dieron a la cuestión.

El concejal Carlos Humberto Saravia, uno de los primeros que salió ayer a dar explicaciones públicas señaló que "el acreedor tuvo intenciones de arreglar. Hasta que llegó el mandamiento de secuestro y se aprovechó un momento delicado, como el de la última sesión y dijo que todo se terminó arreglando en cinco minutos.

Saravia mencionó también otro fallo judicial que "dispone la reincorporación a la jefatura de Personal de Julio Reynaga a quien también habrá que abonarle los salarios caídos".

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