Los indicios apuntan a que el cuerpo hallado en un campo de Las Heras corresponde al empresario de San Miguel desaparecido en agosto. Aún falta la prueba de ADN pero la familia ya lo da por muerto.
Lemos había desaparecido de forma misteriosa en la tarde del domingo 22 de agosto. Finalmente, su cuerpo fue hallado sin vida en la Estancia El Descanso, General Las Heras.
El miércoles a la noche se conoció la noticia de que los restos del empresario de San Miguel, Ricardo Jorge Lemos, habrían sido hallados enterrados en un campo de Las Heras, luego de lo que fue su desaparición denunciada por su familia el 23 de agosto pasado.
El cuerpo fue encontrado en el establecimiento rural “El Descanso” y estaba carbonizado lo que dificulta la identificación del mismo, por eso los investigadores ordenaron realizar una prueba de ADN para confirmar si corresponden a quien fuera candidato a intendente de San Miguel.
Sin embargo, la escena del hallazgo tiene elementos que sostienen la hipótesis de que los restos óseos corresponden a Lemos. Incluso la familia de él da por hecho que se trata del empresario.
Hasta el momento no hay detenidos por la desaparición del empresario, aunque los investigadores buscaban elementos para fundar los pedidos de captura de dos sospechosos vinculados con su entorno. En tal caso, la primera hipótesis que se maneja en la investigación es que Lemos habría sido asesinado en un ajuste de cuentas. En este sentido trascendió que tanto la víctima como el principal sospechoso tenían una causa penal.
LAS PRUEBAS
Existen tres elementos por los que se sostiene que el cuerpo hallado corresponde a Lemos. El primero de esos indicios corresponde al propietario del campo “El Descanso”, quien estaría vinculado a uno de los dos amigos del empresario que lo vio con vida por última vez.
El segundo indicio es que el cuerpo calcinado habría sido enterrado allí en la misma época en la que se denunció la desaparición del empresario. El tercero fue proporcionado a los investigadores por un allegado a la familia, quien indicó que Lemos podría haber sido llevado a ese campo.
Con estos datos, el fiscal de Investigaciones Complejas de San Martín, Edgardo Ledesma ordenó a la policía bonaerense que hiciera un rastrillaje en la estancia “El Descanso” dando como resultado la aparición del cuerpo calcinado dentro de una fosa común cavada a muy pocos metros de profundidad.
En el rastrillaje los investigadores descubrieron partes de ropa que corresponderían a la que Lemos llevaba el día que desapareció en inmediaciones del cruce de las rutas 8 y 25, entre José C. Paz y San Miguel.
Hasta el miércoles por la noche, tras la revisión de los médicos forenses, no se había podido determinar cuál había sido la causa de muerte debido a lo deteriorado del cuerpo.
Desde las oficinas del empresario, en pleno centro de San Miguel, rige la tensión y el hermetismo hasta tanto la prueba de ADN no demuestre que efectivamente se trata del cuerpo de Lemos.
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