Para Mendoza, la partida mensual será de 39 millones de pesos. La suba en futuros costos se compensará en la tarifa o con fondos provinciales.
La determinación de un tope fijo e innamovible regirá desde el 6 de agosto en todo el país. La decisión es parte de una medida global que afecta a todas las jurisdicciones del país y que fue anunciada por el máximo funcionario nacional del área, el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo.
Los fondos que se remiten anualmente desde el Gobierno nacional a Mendoza para sostener el transporte público ascienden a 470 millones de pesos, por ello, la cifra que queda congelada por mes para nuestra provincia es de 39 millones, según confirmaron desde la Secretaría de Transporte del Gobierno local. Randazzo brindó ayer una conferencia de prensa en la que habló de los subsidios y de los costos fijados en el pasaje en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para quienes utilicen o no la tarjeta SUBE.
Desde el gobierno de Francisco Pérez se entusiasman con que Mendoza sea la primera provincia en implementar el Sistema Único de Boleto Electrónico (tarjeta SUBE), herramienta que apunta a que el subsidio al transporte vaya directamente al usuario y no a las empresas. Randazzo anunció un nuevo esquema de compensación tarifaria y la universalización de la SUBE, lo que implicará que quienes no utilicen la tarjeta pagarán más caro el boleto a partir del 6 de agosto en la Ciudad de Buenos Aires.
"Es importante saber que el nuevo esquema estabilizará a partir del mes de julio del 2012 el nivel de compensación tarifaria mensual, con carácter absolutamente federal", dijo Randazzo durante la conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por el secretario de Transporte, Alejandro Ramos. Durante su presentación, Randazzo dijo: "En la zona del área Metropolitana de Buenos Aires hoy estamos aportando por mes 965.225.054 pesos y en las provincias y los municipios del resto del país 397.137.246 pesos.
Esto es lo que el Estado nacional aporta al servicio de transporte público de colectivos". "Este será el tope de fondos de aportará el Estado Nacional a ese servicio", resaltó, al tiempo que explicó que por costos que se puedan generar en el futuro o por aumento salariales o por otros costos, "cada jurisdicción, provincia o municipio decidirá si cambia la tarifa o asigna compensaciones de su presupuesto".
"También vamos a poner en marcha el proceso de universalización definitiva de la tarjeta SUBE y estas dos cosas están entrelazadas: la utilización del SUBE y el nuevo mecanismo de asignación de recurso público para el transporte público de pasajeros", recalcó. A partir de ahora consignó: "Vamos a un sistema transformador, a un cambio realmente muy profundo que tiene que ver con información mucho más confiable, segura y precisa que brinda la tarjeta SUBE".
Asimismo, adelantó que "se va a asignar un cupo de combustible a cada una de las líneas, de acuerdo con el sistema de formación geográfica que hoy dispone la Secretaría de Transporte, según el estándar de cada vehículo y el consumo que establezcan los manuales de instrucción de ese colectivo".


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