Confuso posible caso de “trata de persona” en El Calafate

Confuso posible caso de “trata de persona” en El Calafate
Una mujer denunció que estaba raptada por el responsable de un bar, con el que había comenzado una relación de pareja. A él y su madre los acusó de malos tratos y de obligarla a prostituirse. La denunciante no aceptó contención y luego de firmar la denuncia se retiró por sus medios. Un día después fue encontrada y golpeada por la propietaria del bar. Juzgado Federal aún no ordenó allanamientos ni detenciones.
La mujer dijo haber llegado a El Calafate en el mes de agosto para conocer el glaciar y con la idea de quedarse cerca de un mes en esta ciudad.

Su versión es que ni bien llegó fue al bar La Rosa “a tomar algo”, donde conoció a un hombre apodado “El Tano”, quien le ofreció trabajo de “copera”, una actividad que la mujer ya había desempeñado en la ciudad de Ushuaia, por lo que aceptó la propuesta.

Relató que con el paso de los días formalizó pareja con ese hombre, quien un día le pegó ante el planteo de la mujer de querer dejar el domicilio.

También denunció que el primer día el hombre le había retenido sus pertenencias y su Documento Nacional de Identidad.

En su denuncia plasmó un panorama en el que la mujer no podía salir de la vivienda y que sólo debía trabajar en el bar, lindero a la casa. También contó que toda la plata que originaba se la quedaba el hombre.

La mujer

La Opinión Austral conoció que el sábado a las 8 y media de la mañana se generó una discusión entre “el Tano” y la supuesta víctima. Todo habría comenzado porque la denunciante quería dormir, luego de haber trabajado durante toda la noche.

Ella dijo que siguió quedándose en el bar, mientras el hombre atendía la barra, y que ante un descuido salió corriendo. Caminó vestida pero descalza por calles de ripio hasta encontrar un vehículo a cuyo conductor le pidió que la llevara a la comisaría.

En la sede policial, la mujer primero planteó que había tenido un problema con su pareja y que quería ayuda para que la Policía hiciera que le devolvieran sus pertenencias. En esos momentos se limitó a contar sobre un habitual problema conyugal.

Personal policial fue hasta el lugar y se entrevistó con el hombre, quien primero negó conocerla, y luego aceptó entregar las pertenencias, las que fueron llevadas a la comisaría y entregadas a la mujer.

El personal policial encaró el tema como un caso familiar y llamó al área social del municipio. Un profesional se entrevistó con la mujer.

De la entrevista con el sociólogo del municipio y con el oficial de servicio surgió la novedad. La mujer se habría quebrado y comenzó a cambiar su primera versión, narrando que era víctima de un caso de trata de personas, por lo que luego terminó firmando la denuncia.

Denuncia

Denunció penalmente que Rosa Ruai y su hijo Miguel Abraham, como responsables del bar, la obligaban a prostituirse, sin dejarla salir de la vivienda y el bar, y causándole malos tratos.

El Juzgado Federal fue avisado vía telefónica desde la comisaría calafatense.

Esta corresponsalía de La Opinión Austral pudo saber que la mujer no aceptó una contención del área social del municipio, ni siquiera ser examinada por médicos. Sólo quería firmar la denuncia con información básica e irse a la casa de unos conocidos, lo que terminó siendo otro bar, llamado “Bronco”.

Ese sábado al mediodía la Policía local se quedó a la espera de las órdenes del Juzgado Federal, las que hasta ayer lunes a última hora no se conocían.

La encontraron y golpearon

El domingo a la tarde la mujer denunciante estaba en el bar Bronco, cuando llegó Rosa Ruai quien la golpeó gravemente hasta hacerle perder dos piezas dentales.

Desde el lugar llamaron a la Policía. Un patrullero llegó al sitio y luego de disuadir la situación de violencia demoró a Ruai. El juez local Carlos Narvarte, que ya estaba en conocimiento de la causa federal, ordenó la detención de Ruai por el delito de “Lesiones”.

Mientras tanto, por la noche, la mujer fue llevada en patrullero policial a Río Gallegos, para ser resguardada por el equipo de la Subsecretaría de la Mujer del Estado Provincial.

En El Calafate se creía que en esas horas llegarían órdenes de la Justicia Federal para que se produzcan allanamientos y detenciones, pero hasta el cierre de esta edición no surgían novedades al respecto.

Ruai quedó en libertad ayer, luego que el juez local concluyera que debía fijar domicilio por la causa de lesiones.

Policía

El caso también es analizado internamente en la Policía provincial. El sábado viajó a El Calafate el jefe de la Unidad Regional Sur, aunque no se dieron a conocer los motivos.

Pero se supo que el accionar de varios efectivos estaría siendo analizado por la superioridad.

La anomalía del caso se referiría a que desde un primer momento no tomó intervención la División local de “Delitos Complejos y Narcocriminalidad”, área policial que debe actuar directamente en estos casos.

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