Confusión en la búsqueda de Sofía por pistas falsas

Al cumplirse 10 días de la desaparición de Sofía Viale (12 años) sus padres hicieron ayer sorprendentes revelaciones sobre el posible paradero de la menor, cuestión que terminó por generar un clima de ofuscación en los investigadores y sembrar más dudas sobre el destino de Sofía.
Mientras los equipos de búsqueda coordinaban ayer los nuevos rastrillajes, la madre de la menor, Noemí Ampudia, salió a decir por radio que se encontraba "más tranquila" porque estaba en condiciones de decir que su hija podía estar en la casa de una amiga.

Según sus dichos, la mujer contaba con alguna información llegada a su teléfono celular, donde se mencionaban datos sobre el paradero de Sofía. Esa información sensible la hizo conocer al aire cuando se dirigía a la Comisaría Cuarta.

Sus palabras generaron de inmediato un pedido del Ministerio Público Fiscal para que se presente de inmediato en tribunales. Noemí Ampudia, junto a su marido, Marcelo Viale, llegaron a la fiscalía y explicaron qué tipo de información manejaban.

Tras reunirse con las autoridades judiciales, el matrimonio solicitó resguardo para no tener que enfrentar a la prensa, aunque minutos después iniciaron un raid mediático para dar a conocer aspectos familiares, de la investigación y hasta cuestionar lo realizado hasta el momento.

De acuerdo con una fuente policial, la madre de Sofía había aportado su celular para que los investigadores puedan acceder a una serie de mensajes de texto, en los cuales se mencionaba el posible destino de la menor buscada. Presuntamente, un grupo de chicas adolescentes -de más edad que Sofía y que serían amigas o conocidas de su hermana mayor- se intercambiaron una serie de mensajes donde se mencionaba el barrio donde estaba refugiada Sofía. Además, se detallaba quién o quiénes le estaban brindando ropa durante sus días fuera de la casa.

Para intentar dar veracidad a los datos que figuraban en los mensajes de texto, se puso en marcha un operativo para ubicar a los usuarios de esas líneas telefónicas. Hacia las 14, dos de las jóvenes ya habían sido trasladadas a tribunales y más tarde fueron ubicadas otras dos adolescentes. Entre ese grupo se habría originado el cruce de mensajes y las menciones sobre Sofía Viale.

Cuestionamientos.

Mientras los investigadores trataban de encontrar nuevas pistas, los padres de Sofía realizaron una serie de declaraciones, donde cuestionaron la capacidad de la Justicia en la labor de ubicar a su hija como también pusieron en duda la operatividad policial. Además, revelaron aspectos de la familia. Entre ellos, el papá, Marcelo Viale, reconoció que golpeaba a sus hijas para poder contenerlas.

Viale también dijo que "todos eran sospechosos", incluyendo a su suegra, que desde el sábado debió ser internada en la clínica Regional por una fuerte descompensación. El padre de Sofía señaló, además, que la Justicia le había "destruido su familia", en relación a la denuncia realizada contra él por un severo delito de instancia privada, por el cual permaneció detenido cinco meses, causa en la cual aún está imputado.

Por ese caso, Viale se manifestó "inocente" y atribuyó la acusación a un encono personal de una vecina del barrio Indio Ranqueles, que vive a unas dos cuadras de su vivienda.

La actitud familiar de los últimos días ha generado cierto desconcierto, mientras el grupo interdisciplinario avanza en tratar una lógica a lo que pudo acontecer con Sofía Viale. Las hipótesis sobre el paradero de la menor se han restringido y el no sinceramiento del entorno más íntimo parece ser un dique de contención a la verdad, a pesar de los dichos públicos de los padres.

La realidad es que no se cuenta con testimonios firmes que puedan dar una pista de Sofía ni elementos incautados relacionados con la menor. La incertidumbre sigue intacta y una dosis de descreimiento comienza a avizorarse a partir de palabras imprudentes.

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