El negociador Alejandro Botini aclara a cada rato que él sólo es un vocero o el rostro más visible de un cuerpo de trabajo, conformado por el grupo de negociadores de la Policía y menciona con orgullo que “el 98 por ciento de los conflictos los hemos resuelto de manera pacífica”.
A su vez, “podemos proceder en atrincheramientos, conflictos carcelarios o tentativas de suicidio; todas son situaciones peligrosas”, resaltó.
Otro detalle que mencionó es que este grupo fue creado en 2003 con un impulso especial del entonces comisario Alfredo Ojeda, actual jefe de la Policía. Se trata de un grupo conformado por el comisario César Alfonzo; subcomisario Alberto Ramírez; cabo primero Cristian Balcaza y la cabo Miriam Abelar. En el caso de Botini, es abogado y además magister en administración y resolución de conflictos. Se trata de un profesional contratado por la Policía para desempeñarse en esta área tan especial, y a su vez es docente de la cátedra Gerenciamiento de Crisis en la Escuela Superior de la fuerza provincial.
“Desde que conformamos este grupo de negociación, llevamos más de cien intervenciones exitosas y de todas el 98 por ciento fueron resueltas de manera pacífica”, remarcó, y al mismo tiempo se refirió al caso de los terrenos tomados en el Pirayuí, que “también se va arreglar todo de la mejor manera. Un negociador siempre tiene una mirada positiva de las cosas y esta no es la excepción. Como lema central tenemos primero salvar la vida y después aplicar la ley”, resumió al hacer referencia al espíritu que los motoriza.
“Acá lo importante es que haya diálogo, si eso se da más allá de la resolución final que después tenga el caso, para mí ya es un éxito”, destacó en alusión al asentamiento. “Se logró que bajen los niveles de conflictividad, de violencia y se avanzó tanto, que ahora se tiene un diálogo civilizado”.
Algo que también merece ser resaltado es que ninguno de los cinco miembros del grupo de negociación percibe haberes extra por la labor desempeñada en el Pirayuí.
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