El ejército israelí respondió con disparos de advertencia al ataque contra un puesto militar en el Golán; fue el primer incidente bélico desde la guerra de 1973
En las últimas semanas, las tropas sirias multiplicaron los disparos erráticos en la frontera. Ayer, una pieza de artillería impactó contra un puesto militar israelí y fue el detonante de la respuesta del gobierno de Benjamin Netanyahu.
Su ministro de Defensa, Ehud Barak, fue categórico al señalar que Israel reaccionará "con mayor dureza" en caso de nuevos disparos desde territorio sirio: "Otro disparo hacia el territorio israelí traerá consigo una reacción más dura, y Siria pagará el precio", señaló Barak.
Sus declaraciones fueron mucho más duras que las del vocero del ejército israelí, Avital Leibovich, que antes había atribuido a un error el ataque sirio: "Entendemos que esto [el ataque] fue un error y que no tenía Israel como objetivo, y es por eso que hemos respondido con un disparo de advertencia", señaló Leibovich.
En cualquier caso, el ejército israelí también informó que presentó una queja a través de representantes de las Naciones Unidas que operan en el área, en la que afirma que "el fuego proveniente de Siria hacia Israel será respondido con severidad".
El intercambio de fuego es el primer incidente militar entre ambos países desde hace 40 años, cuando finalizó la Guerra de Yom Kipur, el enfrentamiento que siguió a la Guerra de los Seis Días, en 1967, tras la que Israel arrebató a Siria el Golán, una meseta fronteriza.
Pese a la ocupación de una parte del Golán sirio, que la comunidad internacional no ha reconocido, no se registraron incidentes graves entre los dos países desde 1973. Un acuerdo firmado por las dos partes un año más tarde garantizó que unos 1200 efectivos desarmados de las fuerzas de las Naciones Unidas se encargaran de patrullar la línea divisoria.
El incidente fronterizo entre Damasco y Tel Aviv coincidió con un resurgimiento del enfrentamiento entre el ejército israelí y milicianos palestinos en la Franja de Gaza. Las Brigadas de Abu Ali Mustafa reivindicaron un ataque lanzado anteayer con un cohete antitanque contra un vehículo militar israelí que patrullaba en la frontera.
El ataque causó heridas a cuatro soldados. Israel lanzó en respuesta doce bombardeos contra posiciones palestinas, dejando un saldo de seis muertos. Además, otros 36 palestinos resultaron heridos, diez de ellos de gravedad.
Enfrentamientos
Veinte meses después de que comenzaran las revueltas en Siria y con el país inmerso en una guerra civil, los enfrentamientos entre las tropas de Bashar al-Assad y los rebeldes desataron ya más de un incidente fronterizo. La violencia traspasó las fronteras de Turquía, Jordania y el Líbano , donde buscaron refugio una gran cantidad de sirios. Y el incidente de ayer no hace sino extender el temor a un conflicto regional que podría involucrar a Israel. Al gobierno de Netanyahu le preocupa sobre todo que la guerra en Siria se pueda extender hacia el Golán y alterar así un statu quo que se ha mantenido durante cuatro décadas.
La extensión del conflicto sirio vivió su primer capítulo grave hace unas semanas. A principios de octubre, Turquía y Siria estuvieron al borde de la guerra, después de que un ataque de Damasco a territorio turco dejara un saldo de cinco muertos. El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, lanzó entonces una clara advertencia al régimen de Al-Assad al afirmar que un nuevo ataque provocaría una declaración de guerra automática por parte de Ankara. El Parlamento turco respaldó una hipotética respuesta militar de su gobierno. Damasco pidió disculpas entonces por el ataque.
Pero una nueva crisis podría estallar en cualquier momento. Ayer, helicópteros artillado sirios bombardearon una zona fronteriza con Turquía después de que grupos rebeldes capturaran un puesto militar sirio. Según el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), los combates fueron intensos en la zona de Ras al-Ayn, donde se hicieron fuertes los milicianos del Ejército Libre Sirio (ELS).
Los enfrentamientos en Siria dejaron ya más de 36.000 muertos desde marzo de 2011 y cientos de miles de personas huyeron del país hacia países vecinos.
Ante el estancamiento del conflicto, los distintos sectores de la oposición siria firmaron anoche en Doha la creación una "coalición nacional" unificada para luchar contra el régimen de Al-Assad.
El acuerdo fue firmado por el jeque Ahmad Moaz Al-Khatib, que fue elegido presidente de la coalición nacional, y Georges Sabra, jefe del Consejo Nacional Sirio (CNS), principal miembro de esta nueva coalición.
Del editor: por qué es importante
Hace falta apenas una chispa para que explote la región más convulsionada del mundo. Y esa chispa parece estar cada vez más cerca.


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