Conflicto en puerta con los taxistas ante el desentendimiento municipal

Sindicalistas y funcionarios lunghistas mantuvieron una reunión infructuosa. "Se lavan las manos: si no entienden por las buenas, habrá inspecciones y multas", advirtieron.
La Federación Nacional de Peones de Taxis, gremio que encabeza Omar Viviani, buscar pisar fuerte en Tandil y tras una reunión con el municipio, al que fustigaron con dureza por "lavarse las manos" en la lucha contra el trabajo irregular, se prevé un conflicto que podría derivar en inspecciones, multas y otras repercusiones traumáticas para los patrones del rubro.

En nuestra ciudad hay 200 taxis y 600 remises, lo que englobaría unos 1.000 trabajadores contando el personal relacionado al sector. "Ninguno está en relación de dependencia", denunció a LA VOZ el secretario gremial del gremio a nivel nacional, Donato Cirone.

Como este servicio depende de la comuna, encargada de otorgar licencias y controlar las condiciones de prestación, el sindicato "aurinegro" le pidió al Ejecutivo exija el alta temprana a los propietarios de autos de alquiler. Como una forma de colaborar con el blanqueo de los peones.

El jueves, dirigentes que responden a Viviani vinieron a la ciudad, y se entrevistaron con el secretario de Gobierno, Matías Civale; la titular de Habilitaciones, Alejandra Marcieri; y el titular de Inspección, César Bayerque. La charla duró cerca de una hora y media. Y los taxistas, que en Tandil tienen a Luis Larsen como delegado normalizador, salieron muy molestos con la postura política radical.

"Nos dieron un No rotundo, lamentablemente. Nosotros vinimos a dialogar, para evitar una situación traumática, y ellos se lavan las manos. El que avisa no es traidor: si no entienden por las buenas, tendremos que hacer inspecciones y sancionar a los patrones de taxis", señaló Cirone, quien estuvo acompañado por Osvaldo Llanos y José Pascual Quiroga.

El dirigente nacional, que a la vez es secretario general del sindicato en Mar del Plata, fijó como objetivo que "los choferes estén registrados como corresponde y no haya trabajo en negro".

"Para nosotros sería más fácil ir con inspectores del Ministerio de Trabajo y labrar infracciones a los empleadores. Tendríamos que tener el OK de las autoridades municipales, pero dicen que no tienen facultades para exigir la registración laboral", criticó el secretario gremial.

Comparo el desentendimiento radical con la postura de la Intendencia de Mar del Plata, donde el 85 % de los 2.147 taxistas está en blanco. Para lograr estos niveles, el gremio contó con apoyo político de Provincia, Nación y Estado Local, puesto que este último pone como requisitos el alta temprana.

"A ellos no les interesa que los patrones de taxis le vayan a hacer una movilización", disparó Cirone.

También aseguró que no admitirán otra figura laboral que la relación de dependencia, esto es, también cargarán contra los monotributistas o falsas sociedad con el dueño de la empresa.

"Tenemos facultades, por medio de la AFIP, de reclamar los últimos 10 años de aportes", señaló Cirone.

Por último, señaló el dirigente sindical que "no tenemos otra alternativa, es muy probable el conflicto, aunque nuestra intención no era esa".

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