*El conflicto neuquino, en la ruta y Buenos Aires

El gremio cortó el tránsito en la zona de los puentes en reclamo del aumento de salarios. El gobierno sigue buscando ayuda de Nación. En Buenos Aires también hubo repercusiones.
El gremio docente concretó este martes un nuevo paro de actividades que tuvo como principal acción política el corte de los puentes que unen a Río Negro y Neuquén para reclamar un aumento de salarios, entre otras reivindicaciones.

La medida de fuerza estuvo acompañada por dos hechos que tuvieron lugar a nivel nacional: la ocupación de la Casa de Neuquén por parte de dirigentes de la CTERA y la movilización de la agrupación piquetera Quebracho hacia los tribunales en protesta del juicio que se le sigue a una decena de referentes de ese movimiento por los destrozos de un local de Jorge Sobisch cuando era candidato a Presidente de la Nación, en 2007.

Los maestros y el sindicato de ceramistas se habían pronunciado a favor de Quebracho en este proceso, teniendo en cuenta que Jorge Sobisch es un enemigo en común por la muerte del profesor Carlos Fuentealba.

Las acciones sindicales se llevaron a cabo mientras el gobierno provincial gestionaba en Buenos Aires ayuda económica del gobierno nacional.

Jorge Sapag intenta una vez más en lograr el acceso a 500 millones de pesos, en concepto del Plan de Asistencia Financiera, y 150 millones de pesos del Fondo Educativo que la administración Kirchner envía a muchas provincias, aunque Neuquén nunca lo había solicitado hasta este año.

Se trata de una semana clave en el conflicto docente ya que tanto el gremio como el gobierno están sufriendo un fuerte desgaste y temen pagar un costo político alto.

El Ejecutivo provincial sabe del gran malestar que genera en la comunidad que miles de chicos no tengan clases, más allá de que muchos padres responsabilicen de igual manera tanto al gremio como al gobierno.

Del otro lado, en ATEN buscan también una puerta para dialogar debido a las fuertes presiones internas que tiene el mismo gremio docente con sectores duros que están reclamando medidas más contundentes como el corte de ruta por tiempo indeterminado.

La dirigencia de ATEN, encabezada por Marcelo Guagliardo, sabe que este tipo de medidas sería una pésima propaganda para la organización gremial y hasta tendría un impacto indirecto con el UNE, el brazo político que tienen los gremios del Estado y que busca distinto tipos de estrategias para ganarse el apoyo de distintos sectores de la sociedad, pero principalmente de la clase media.

Así las cosas, tanto desde el gremio como desde el gobierno confían en que esta semana se pueda llegar a abrir algún canal de negociación porque -consideran de uno y otro lado- que "la situación no da para más".

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