Conflicto internacional con protagonistas de la región

El moyanista Omar Suárez dice que la propia Cristina le pidió que liderara "un boicot de 5 días". Denuncian condiciones indignas de trabajo de sus pares paraguayos. El propio Lugo hizo un exhorto a la Argentina.
RECLAMO. Suárez dice que Cristina le pidió un boicot.

El secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (Somu), el correntino Omar Suárez, explicó la posición que tomó el gremio argentino Somu; han decidido solidarizarse con sus hermanos y colegas paraguayos, según dijo por expreso pedido de la Presidencia de la Nación, y denunció que "los obreros marítimos paraguayos viven una época de esclavitud".

Sin embargo ayer, se conoció que el Somu decidió una tregua de cinco días hábiles para las medidas de solidaridad con el Somupa, de modo que se liberarán los cargamentos retenidos en los puertos de bandera nacional, a fin de facilitar el acercamiento de las Cámaras Empresarias Paraguayas.

"El trabajo de transporte marítimo se rige dentro del Mercosur por normas internacionales. Pero en el Paraguay no se cumple con los convenios para navegar en las aguas del Paraná. Los trabajadores no cuentan con ningún convenio de trabajo colectivo. Pareciera que están en la época de la esclavitud", reveló Suárez.

De esta manera, Suárez sostuvo que son falsas las acusaciones que se les hace de promover el bloqueo a los barcos. "Fue la Presidenta de la Nación quien ha pedido expresamente un boicot por 5 días en un gesto de solidaridad hacia los gremios paraguayos que navegan en las vías marítimas".

Comandado por el moyanista Suárez, Somu está impidiendo que las cargas paraguayas se movilicen de aquí a allá y viceversa. Y tampoco presta servicios de remolcadores, paralizando todo el comercio.

"Se está haciendo una doble presión. Por un lado, a las empresas para que vuelvan a bandera argentina y dejen de tener bandera paraguaya, pretendiendo recuperar afiliados. Por el otro lado, trata de captar afiliados para Somupa, el sindicato que creó en Paraguay, cuando las empresas argentinas se trasladaron al país vecino para tener menor presión fiscal".

"De esta manera lo que se esta haciendo no es otra cosa mas que estar defendiendo los derechos del trabajador paraguayo", concluyó.

La acusación paraguaya a la Argentina es acerca de violar el tratado de integración del Mercosur a raíz del bloqueo a barcos de ese país dispuesto por un sindicato cercano a Hugo Moyano, en este caso representado por Suárez, y amenazó con no asistir a la cumbre de Foz de Iguazú prevista para mediados de este mes. En tanto, se supo que, en la 20ª Cumbre Iberoamericana, el presidente Fernando Lugo le pidió a su par Cristina Fernández de Kirchner, quien se comprometió a resolver el conflicto esta misma semana.

"Si esta semana este conflicto no tiene una definición favorable a los intereses paraguayos, Paraguay resolverá esta semana la conveniencia de asistir o no a la Cumbre del Mercosur" los días 16 y 17 próximos, advirtió el canciller del vecino país, Héctor Lacognata, según los medios paraguayos. Se trata de una medida que ya lleva varios días y que afecta la circulación de cargamentos de productos paraguayos.

El presidente Fernando Lugo tomó personalmente la decisión de exhortar a la Argentina a dar una solución definitiva al bloqueo, dispuesto por el moyanista Omar Suárez, secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), una medida que adoptó en solidaridad con un nuevo gremio marítimo de Paraguay creado por el propio Suárez, informó DyN. De hecho, Lugo le pidió a Cristina en la Cumbre en Mar del Plata que intercediera y según, medios uruguayos, ella se habría comprometido en resolver el asunto esta semana.

Sin embargo, la acción del gobierno paraguayo fue calificada de "tibia" por el titular del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM), Guillermo Ehreke, quien aseguró que se trató de un pedido "informal" el de Lugo a Cristina, por lo que le exigió una posición "más firme y patriótica" en defensa de los intereses nacionales, informó el diario paraguayo ABC.

Tras sus duras afirmaciones, el canciller Lacognata salió ayer a advertir sobre la posibilidad de no asistir a la Cumbre de Foz de Iguazú, luego de una reunión que mantuvo con el embajador argentino en Asunción, Rafael Romá, que fue citado a la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de la nación fronteriza.

En una conferencia de prensa ofrecida en su país, Lacognata consideró que "no están dadas las condiciones para seguir profundizando la firma de documentos y acuerdos dentro del Mercosur hasta tanto no esté garantizado el cumplimiento del artículo primero del Tratado de Asunción". El artículo en cuestión se refiere al libre tránsito de mercaderías, bienes y productos.

Según un despacho de la agencia IP Paraguay, Lacognata señaló que este tema lleva más de un mes y medio de negociaciones en diferentes ámbitos, ya sean técnicos y diplomáticos. E informó que fue parte de las conversaciones entre los cancilleres y presidentes de ambos países en la última cumbre Iberoamericana celebrada la semana pasada en Mar del Plata.

Lejos de considerar que éste sea un tema específicamente gremial, el ministro paraguayo estimó que es una cuestión que "afecta al proceso de integración y a los fundamentos mismos de ese proceso de integración". Luego, señaló que si finalmente Paraguay no asiste a la cumbre del Mercosur como evalúa, "todos los documentos y acuerdos que estaban programados para esa cumbre no serán refrendados por el Paraguay y por lo tanto no podrán entrar en vigencia".

Por su parte, el embajador argentino en el vecino país aseguró que la Argentina está trabajando para resolver el conflicto gremial, que ya pasó a ser "político", dijo, porque "afecta a los dos Estados". "Estamos trabajando todo este fin de semana por el problema gremial que está ocasionado en el puerto de Buenos Aires. El canciller (Héctor) Lacognata estuvo conversando con el canciller (Héctor) Timerman", aseguró Romá, según publicó el sitio paraguayo Última Hora. Y agregó: "El Gobierno argentino se ha comprometido con el Gobierno paraguayo para encontrar una solución. La medida tiene una envergadura tan alta que hay que encontrarle una solución en el corto plazo".

CONFORME. Otrora crítico de los vaivenes celestes, ahora el libreño acompaña.

Sitjá y Balbastro, un liberal satisfecho y conteste con la unidad

El diputado provincial Alejandro Sitjá y Balbastro se expresó ayer sobre el presente del Partido Liberal ayer que "es un año muy bueno porque el Partido Liberal logró recomponer situaciones por desaciertos y falta de diálogo". Y añadió: "Hay una actitud madura en la Cámara de Diputados que nos permitió dar continuidad a la presidencia y unificar la personería del Partido".

"De la mano de esto", dijo el legislador libreño, "estamos trabajando en las reuniones, como la de San Cosme con más de 2.500 personas; o la de Curuzú Cuatiá. Todos son necesarios y a todos vamos a convocar para. Tenemos un compromiso con nuestra provincia".

"Esto fue un claro impulso y el Partido tomó oxígeno para lo que será el desafío del año entrante. Ayer fuimos invitados a la reunión del Comité Ejecutivo, expusimos nuestro trabajo y se quedó en trabajar en una agenda para 2010".

Según Sitjá y Balbastro, "hemos dado por superado la división y el desencuentro. La idea es armonizar el Partido Liberal en encuentro con toda la dirigencia. Nadie puede quedar ausente".

"Es por ello que se han depuesto muchas situaciones. Esto se ha aceptado y la dirigencia del Interior advirtió este acto y hoy acompaña el fortalecimiento de la institución partidaria".

El legislador dijo que se trabajará por devolver la "mística" celeste al Partido Liberal y empezar a trabajar en futuros cuadros electorales recién para el año que viene.

Como se sabe, el lunes último se reunió el Comité Ejecutivo del PL y amén de servir el cónclave para que los distintos sectores hicieran catarsis, también fue una buena oportunidad para que quede en claro que si el liberalismo no encara 2011 unido no tiene chances de anotar gran cosa, tal como pretende su conducción, Josefina y "Perucho".

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