El conflicto por las canteras en Tandil podría perjudicar a camioneros locales

Desde la madrugada del miércoles más de 200 camiones complican el tránsito en el centro con cortes de calle y quema de gomas. De concretarse el cierre de canteras, unos 350 transportistas perderían sus fuentes de trabajo. Presentaron un petitorio a Daniel Scioli para solicitar su intervención.
La puesta en vigencia a partir del próximo 16 de octubre de la ley 12.704, que declara "paisaje protegido de interés provincial" al área del Partido de Tandil ubicada entre las rutas 226, 74 y 30, ha provocado una importante protesta en la vecina ciudad debido al inminente cierre de tres canteras instaladas en ese lugar.

En el conflicto intervienen camioneros y canteristas, que desde el miércoles a la madrugada se manifiestan alrededor de la plaza central para impedir el cierre, y de prolongarse podría representar perjuicios para los camioneros de Olavarría, ante el temor de que los transportistas cesanteados pudieran solicitar cargas en las canteras locales, según evaluó ayer Miguel Bettili, secretario de la Federación de Transportadores Argentinos (Fetra).

La protesta incluyó piquetes que complicaron el tránsito en pleno centro de la ciudad serrana y quema de gomas en un primer momento, pero desde el viernes se ha restringido a dos carriles ocupados por unos 200 camiones alrededor de la plaza central y corte total de dos cuadras sobre calle Belgrano, frente a la Intendencia de aquel punto.

El gremialista local participa en forma activa de la protesta en Tandil, y confirmó que "va a seguir por tiempo indeterminado hasta que aparezca una solución. Esta es una lucha en conjunto, somos los camioneros y los propietarios de las canteras porque si las canteras no trabajan, nosotros no viajamos".

En principio, Bettili aclaró que "acá no hay patoterismo; acá hay más de 200 transportistas con sus camiones y sus familias, con los chicos también. No estamos en contra del intendente Lunghi, ni los canteristas ni los camioneros". Sin embargo, el gremialista dudó del influjo del intendente sobre los vecinos de Tandil, ya que este viernes propuso "un apagón" como forma de protesta, pero "nadie apagó la luz".

En su decisión de convertir a Tandil en una ciudad turística, "el intendente no quiere más canteras", aseguró el secretario de Fetra. "El traslado debía hacerse fuera de la poligonal pero ya dijo que no les da autorización". Asimismo, "también hay una interna política con una de las canteras que está dentro de la poligonal, una de las más grandes, pero ésa no es una cuestión nuestra", sostuvo.

Intervención

Si bien la ley prevé un plazo de un año y cuatro meses para el traslado de las instalaciones que ya vence, Bettili declaró: "Los canteristas dicen que nunca fue confirmado". El reclamo apunta a conseguir una extensión de ese lapso por "ocho meses a un año para encontrar una posible solución pero no queremos que durante ese tiempo se nos pare el trabajo".

El representante sindical declaró que una de las propuestas del Municipio para destrabar el conflicto "es agrandar las otras tres canteras porque ese proceso podría llevar también de ocho meses a un año y estaríamos en la misma: ¿qué se hace con 350 transportistas en ese tiempo?".

"Ayer (por el viernes) viajamos expresamente a Buenos Aires para pedir una audiencia con Scioli, entregarle un petitorio y que intervenga la Provincia porque el Municipio de Tandil no tiene la solución. El Gobernador tenía la misma versión de Lunghi pero le aclaramos que no es así, queremos mantener las fuentes de trabajo", afirmó.

Durante el breve encuentro, Scioli "nos dijo que la ley ya está votada, pero se comprometió a sacar una ley complementaria que contemple la situación nuestra". Aunque esta iniciativa también demandaría un tiempo que los camioneros no están dispuestos a resignar.

Según Bettili, otra propuesta del intendente tandilense fue favorecer créditos para que los camioneros puedan amortizar los costos de sus vehículos pero el gremialista refutó sus intenciones: "el transportista quiere trabajar y después paga lo que debe, no necesita planes", disparó.

"Entonces no es fácil encontrar una solución para los camioneros, que se tendrían que ir a otras canteras. No quiero pensar qué pasaría si esos 350 camiones van a cargar a Olavarría porque la complicación sería más grande todavía", evaluó Bettili.

Así, "es un problema muy grande el que se ha creado porque aunque dicen que se tuvo en cuenta a todos los sectores para redactar la ley, pero a los camioneros no se los citó nunca", subrayó en favor del pedido de extender el plazo para el traslado de las canteras.

De extenderse la protesta, sus consecuencias podrían ser aún mayores porque "hasta ahora los patrones están haciendo fuerza para pagar los sueldos y no despedir a nadie pero si esto sigue van a comenzar los despidos y se puede generalizar el conflicto porque ya tomaría intervención el gremio de Camioneros".

Bettili abogó para "que no se llegue a eso porque el intendente Lunghi embarra la cancha, tendría que bajar un cambio, sentarse a dialogar como político que es y llamar a la reflexión: le estamos pidiendo un año para solucionar el conflicto entre todos".

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