Confirmaron el sobreseimiento de Torino Dantur por corrupción de menores

El contador Marcelo Torino Dantur recibió un nuevo fallo a su favor.
La Sala II de la Cámara de Acusación, integrada por los jueces Enrique Granata y Julio Pancio, confirmó ayer el sobreseimiento dictado en primera instancia por el juez de Instrucción Antonio Pastrana, en una causa iniciada en el 2009, en la que el contador estaba acusado por el delito de "corrupción de menores", en perjuicio de una niña de once años.

Marcelo Torino Dantur.

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Esta causa se inició a principios de noviembre del 2009, cuando el padre y la madre de la niña acusaron a Torino Dantur (de 44 años en aquel momento) de haber enviado mensajes de texto con proposiciones sexuales a su hija, que entonces tenía once años.

El contador fue imputado por corrupción de menores, acusación a la que luego se le sumó la de pornografía infantil y abuso sexual. Torino Dantur fue detenido el 17 de noviembre de 2009 pero recuperó su libertad a fines de diciembre de ese año y fue sobreseído.

Pero mientras que las dos últimas acusaciones cayeron, la de corrupción de menores siguió vigente porque los padres de la nena y la fiscal Carolina Hernández apelaron la decisión de Pastrana pidiendo que se profundizara la investigación, por lo que la causa llegó a la Sala II de la Cámara de Acusación, que ahora confirmó el sobreseimiento.

En su resolución, conocida ayer, los jueces Pancio y Granata consideraron que estos mensajes no tienen entidad suficiente para constituir el delito de corrupción de menores.

"Para que la acción sea considerada corruptora debe ser capaz de desviar el libre crecimiento sexual de la persona, no basta con que tenga naturaleza sexual ni que provoque o pueda provocar daños síquicos en la víctima del abuso", afirmaron los magistrados, para quienes "no puede deducirse una entidad corruptora por sí misma" en los actos realizados por el acusado.

En un párrafo por lo menos llamativo, los camaristas adjudicaron la angustia de la niña a la difusión de la denuncia y al golpe que su padre le propinó al contador, luego de que éste tratara de disculparse asegurándole que "no sabía que era tu hija".

Para los jueces Granata y Pancio el informe sicológico de la nena demuestra que en realidad la angustia que padece no se debe a las proposiciones sexuales con las que era asediada (recibió unos 36 mensajes de texto), sino "a la publicación y trascendencia que alcanzó este caso"; además "fue un factor de impacto en la psiquis de la menor la agresión física inferida por el padre (de la niña) al imputado".

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