La Secretaría de Transporte de la Nación anunció ayer cambios en la metodología de entrega de subsidios a los ómnibus del interior del país que implicarán la llegada a Rosario del Sistema Unico de Boleto Electrónico (Sube), una vez que concluya su implementación en el Area Metropolitana de Buenos Aires (Amba).
"Fue una reunión en la que nos informaron la decisión de modificar el esquema de subsidios, que ahora apuntará a la demanda en vez de la oferta. El Sube será la herramienta a utilizar en los grandes aglomerados urbanos, una vez que completen su uso en el Amba", resumió a La Capital la gerenta general del Ente del Transporte de Rosario (ETR), Mónica Alvarado.
El Sube ya se aplica en Buenos Aires y la Casa Rosada tenía previsto proyectarlo en una segunda etapa a las ciudades argentinas que vendan más de 10.000.000 de boletos anuales.
La representante del ente, que estuvo acompañada por el secretario de Servicios Públicos provincial, Alejandro Boggiano, funcionarios del municipio santafesino y empresarios del transporte, consideró viable la futura compatibilización tecnológica del Sube con los sistemas en servicio en la ciudad: las tarjetas magnética (convencional) e inteligente (recargable).
Sin embargo, las dudas brotaron de la comitiva santafesina por la falta de definición acerca de la política de financiamiento y del perfil del usuario a subsidiar.
Por eso, tanto Rosario como las restantes ciudades que participaron del encuentro con funcionarios de Transporte expresaron su intención de poner sobre la mesa de discusión sus respectivas realidades al momento de diseñar el plan de implementación de la Sube en el interior del país.
Si bien la Nación les transmitió su decisión de mantener el actual esquema de subsidios hasta la entrada en vigencia del Sube, los funcionarios santafesinos emprendieron el regreso sin la certeza de que el aumento salarial a los choferes agrupados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA), a definir en la inminente paritaria, será cubierto por el histórico esquema de asistencia financiera.
Un día antes, la intendenta Mónica Fein había advertido sobre un desfasaje en los costos del transporte urbano "del 18 por ciento". Y justificó el pedido de más subsidios: "La quita de la ayuda llevaría directamente a tener una tarifa superior a los 4 pesos".

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