Confirmaron las condenas de Menéndez y Albornoz

Confirmaron las condenas de Menéndez y Albornoz
La Cámara Federal de Casación Penal ratificó el fallo de la causa “Jefatura de Policía de Tucumán” que condenó a ambos a una pena de prisión perpetua por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. Agravan las sanciones para los hermanos De Cándido, ahora condenados por usurpar casas de desaparecidos y por encubrimiento.
La Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas a prisión perpetua dictadas a Luciano Benjamín Menéndez y Roberto Heriberto "El Tuerto" Albornoz, en la causa "Jefatura de Policía de Tucumán", en la que se investigaron crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.

En la sentencia, el Tribunal, integrado por los jueces Eduardo Riggi, Liliana Catucci y Mariano Borinsky, se ratificó la autoría de ambos represores y de los demás condenados en la causa de los delitos de desapariciones forzadas de personas, torturas, asesinatos, encubrimiento y usurpaciones de propiedades por parte de policías de la provincial, entre otros.

Al momento de los hechos, Menéndez se desempeñaba como comandante del Tercer Cuerpo del Ejército y responsable de la zona 3, que comprendía, entre otras provincias, a Tucumán. Por su parte, Albornoz era jefe del Servicio de Información Confidencial (SIC) y jefe del Departamento de Inteligencia Criminal (D2) de la Policía de nuestra provincia.

En la sentencia revisada, la Sala III también elevó las penas impuestas anteriormente por el Tribunal Oral Federal de Tucumán (TOF) con respecto a dos de los imputados por el secuestro y asesinato de Rolando y Marta Coronel (padre e hija), en el año 1977.

En este sentido, el ex policía Luis Armando De Cándido fue condenado a prisión perpetua, como consecuencia de la modificación de la calificación legal atribuida en la sentencia anterior de "torturas seguida de muerte" por figura de "homicidio triplemente agravado, por alevosía, por el concurso premeditado de dos o más personas y para lograr impunidad". Además, el ex uniformado fue penado por el delito de usurpación del inmueble de calle Chacabuco 476/478 de la Capital, que era de propiedad de los Coronel, lo que no había sido tenido en cuenta en la sentencia dictada por el TOF en 2010.

A su vez, con el voto del juez Borinsky, al que concurrió el juez Riggi, la Sala III condenó a Carlos De Cándido, hermano del primero y también ex policía -a quien el Tribunal le había impuesto la sanción de tres años de prisión en suspenso- a la pena de cuatro años de prisión de efectivo cumplimiento. Esto por haber usurpado una vivienda de calle Jujuy 1062 de San Miguel de Tucumán, que también les pertenecía a Marta y Rolando Coronel, quienes fueron secuestrados, torturados y asesinados, encubriendo en forma simultánea la desaparición forzada de estas personas.

Este punto del fallo dictado ayer es de suma trascendencia, por ser la primera vez que la Cámara Federal de Casación Penal dicta en esa instancia una condena por el delito de encubrimiento en el marco de crímenes contra la humanidad cometidos durante los "años de plomo" en la Argentina.

Expectativa

El fallo que ratificó la condena máxima para Menéndez se conoció 24 horas después de que la Justicia Federal confirmara que el ex militar "está en condiciones físicas" de ser juzgado en Tucumán por la megacausa "Arsenal II - Jefatura II", cuyo inicio está previsto para el próximo lunes.

Sin embargo, tal como anticipó EL SIGLO en su edición de ayer, no estaría presente en el inicio del debate, en razón de que también está siendo juzgado por delitos contra los derechos humanos en La Rioja, en el marco de un proceso que se extendería, al menos, hasta el 7 de diciembre próximo.

El informe enviado por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre la salud de Menéndez, precisa que el paciente, de 85 años, se encuentra compensado con el tratamiento que recibe y está en condiciones físicas de participar de las audiencias de debate.

De todos modos, los médicos aconsejaron que las audiencias no sean extensas y recomiendan un máximo de dos horas con descansos no menores de 45 a 60 minutos.

Además, solicitan que el lugar de alojamiento debe garantizar que Menéndez reciba el tratamiento médico indicado y que cuente con un sistema de rápida respuesta ante una eventual descompensación cardíaca ya que es portador de afecciones crónicas.

Según voceros de la Justicia, el TOF puede ordenar el inicio del juicio sin la presencia de Menéndez o postergarlo hasta que finalice el proceso en La Rioja.

En este sentido, la abogada Julia Vitar, quien representa a la querella, advirtió ayer que "no es necesario que Menéndez esté presente en el inicio del juicio, teniendo en cuenta que son 42 los imputados".

En el juicio se determinará la existencia o no de responsabilidad de los procesados por la comisión de los delitos de violaciones de domicilio, privaciones ilegítimas de la libertad, torturas y homicidios. Estos delitos fueron cometidos en perjuicio de 207 víctimas que habrían sido vistas, o se supo que estuvieron, en los centros clandestinos de detención de la ex Jefatura de Policía de Tucumán y el Arsenal militar Miguel de Azcuénaga.

Entre los acusados, también se encuentran el escribano Juan Carlos Benedicto y el cura José Mijalchik (el "padre Pepe"), primer civil y primer integrante de la Iglesia Católica, respectivamente, en ser juzgados por crímenes de lesa humanidad en Tucumán.

En el caso de Benedicto, fue operado ayer exitosamente, por un problema de vesícula, en el hospital Centro de Salud, donde permanece internado desde el último viernes. De todas maneras, se da por descontado que estará presente en el inicio del debate, el próximo lunes

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