Así lo confirmó un estudio del Grupo de Estudio y Seguimiento de Volcanes Activos (GESVA) del Instituto de Estudios Andinos “Don Pablo Groeber” (IDEAN, Conicet-UBA). Por otro lado, pobladores y guardaparques del área protegida Domuyo advirtieron en los últimos días sobre un fuerte incremento de actividad en la zona de El Humazo, en la base del volcán Domuyo. “Es la tercera vez que ocurre”, explicaron.
La evolución del comportamiento fue publicada a través del Conicet e indicó que después del terremoto ocurrido en Chile el 27 de febrero de 2010 se registraron más de cien sismos de baja intensidad en las cercanías de Copahue. Sin embargo, desde diciembre de 2011 la sismicidad aumentó al igual que las emisiones de gases y la temperatura de su laguna hasta que en julio pasado se produjeron las expulsiones mencionadas. “No sabemos si estamos cerca de un evento como los que ya han sucedido. Esta sería la primera vez que el volcán da avisos, ya que antes erupcionó de manera repentina”, señala Alberto Caselli, geólogo del IDEAN y coordinador de la investigación. Aclaró que, por evidencias del registro geológico, el Copahue no es un volcán peligroso con eventos de importancia. Pablo Euillades, investigador del Conicet en la UNCuyo, explicó que en el Copahue se registró un proceso de deflación posterior a la erupción de 2000, por el cual se iba desinflando dos centímetros por año. “Aparentemente esto se ha revertido a inflación durante los últimos meses de 2011 y primeros de 2012”, asegura. De acuerdo a Caselli, podría deberse a “una inyección de magma que no llegó a la superficie, y que puede seguir subiendo o detenerse. Trabajamos desde tres líneas: geoquímica de fluidos, o sea, gases volcánicos y aguas termales; sismología volcánica; y deformación superficial, esto es, los desplazamientos y variaciones que sufre el edificio volcánico”, cuenta Caselli, y agrega: “Para nosotros es un laboratorio natural, y este tipo de eventos nos permite comprender su comportamiento. Con técnicas desde la superficie tenemos que interpretar lo que ocurre en profundidad”.
Científicos trabajan en colaboración para analizar el comportamiento del volcán. Lo hacen desde diversas disciplinas como geoquímica, sismología y deformación de superficies Es la primera vez que tantos grupos de investigación de distintas instituciones se unen para abordar el seguimiento de un volcán activo. Cada cual concentrado en un aspecto particular, los especialistas estudian al Copahue, de casi 3 mil metros de altura ubicado en el límite entre Argentina y Chile y cuya actividad ha mostrado cambios interesantes en los últimos meses.
El volcán ha erupcionado tres veces en décadas pasadas: 1992, 1995 y 2000, aunque nunca de manera catastrófica. Los dos primeros eventos fueron freáticos. El último, en cambio, el cuerpo de agua se había evaporado y el magma –materia rocosa fundida del interior de la tierra– fue despedido hasta dos kilómetros de distancia, en lo que se denomina erupción magmática.
Advierten por un nuevo episodio en el volcán Domuyo
Pobladores y guardaparques del área protegida Domuyo advirtieron en los últimos días sobre un fuerte incremento de actividad en la zona de El Humazo, en la base del volcán. “Es la tercera vez que ocurre”, explicaron.
A fines del mes pasado, el único criancero que habita la zona durante el invierno se comunicó a los guardaparques preocupado por el cambio de color del agua del arroyo Manchana Covunco que atraviesa El Humazo. Además, aseguró que había una gran columna de vapor en esa fumarola. Durante esa estación, la mayoría de los habitantes se retira hasta la llegada del verano a la zona.
Los guardaparques llegaron a la zona y se encontraron con una erupción similar a la ocurrida en enero de 2007. Indicaron que observaron en un radio de 300 metros a la redonda el característico barro color gris ceniza, la misma situación que en los dos incrementos de actividades registrados en 2007 y 2003. “En los tres eventos coincide la explosión y las cenizas”, comentó un especialista.
Los guardaparques detectaron también una mayor actividad termal que lo normal, lo que se evidenció en un abundante vapor y chorros de agua en forma de geiser. Sin embargo, indicaron que la temperatura se mantiene en un registro normal comparado con los monitoreos anteriores.
La situación es muy similar a lo sucedido el 17 de enero de 2007 algunos metros más abajo sobre la margen izquierda del arroyo Manchana Co. En aquel momento se observaron cambios en las surgentes termales así como fisuras por las que surgía abundante vapor.
El Domuyo es considerado como “el techo de la Patagonia” y tiene 4.709 metros de altura. Para muchos resulta una incógnita debido a que inclusive algunos especialistas ponen en duda su característica volcánica. Sin embargo, vulcanólogos consultados por este medio indicaron que se trata de una formación volcánica activa, aunque no se le conocen episodios eruptivos recientes. Las dudas sobre el comportamiento del Domuyo se incrementan debido a que ningún especialista sigue particularmente su actividad. “Nadie lo controla. La idea es que lo monitoreen”, indicó un poblador.
“Hemos escuchado versiones de una pequeña erupción, pero no tenemos nada en claro. Lo que sucede es que no hay profesionales estudiando el volcán ni lo que podría llegar a ocurrir en el sector. Eso preocupa un poco. Tal vez es el inconveniente principal”, aseguró Nicomedes Navarrete, intendente de Las Ovejas, distante a sólo 50 kilómetros de la zona.
En su informe, los guardaparques del ANP Domuyo manifestaron su “preocupación” debido a la periodicidad de estos sucesos, especialmente el peligro que puede representar para los visitantes que llegan al lugar. Por eso insistieron en la necesidad de instalar cartelería que “exprese la peligrosidad del mismo”. El mismo pedido se había realizado en 2007 ante el incremento de la actividad.
Ante estos episodios, se realizó días atrás la primera reunión interinstitucional en Zapala, donde participaron también integrantes del Área Natural Protegida. En el encuentro se resolvió armar un comité de trabajo para el tema específico del volcán Domuyo. “Estamos trabajando en un proyecto para un observatorio vulcanológico a nivel provincial y ahora se incluyó al Domuyo ante esta situación. Estaba incluido antes, pero sólo en la parte sísmica”, aseguró ayer Vanina Merlo, Directora Provincial de Defensa Civil.
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