Ante un llamado telefónico alarmando de un posible explosivo, evacuaron a todos los clientes y el personal de la empresa.
De inmediato fueron evacuados del super los clientes y todo el personal de la empresa.
Arribaron los efectivos de la Brigada de Explosivos y revisaron el gran espacio del supermercado en detalle. Al llegar a los lockers, cofres donde se guardan especialmente bolsos de mano o carteras antes de entrar a comprar, encontraron dos elementos sospechosos. Obviamente, los apartaron y comenzaron los especialistas a revisarlos.
El primer bulto resultó ser una caja envuelta con papeles dentro de una bolsa de nylon. Con un chorro de agua con alta presión la desarmaron.
El segundo objeto sospechoso resultó ser un maletín con algunos papeles que posiblemente haya olvidado algún cliente desprevenido.
Confirmado que lo que encontraron no revestía peligrosidad, y luego de una última revisación, los policías se retiraron y el supermercados se disponía a abrir sus puertas y trabajar con normalidad
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