Se confirma el agotamiento que se vislumbraba en el experimento Gutiérrez

Colgado de Cristina, gana pero retrocede. Ese puede ser el título del resultado obtenido. Gutiérrez compitió con todo el aparato del Estado y su especial obsesión por juntar poder. Desde su llegada al cargo se preparó para este día.
Más allá de las políticas públicas y los fondos llegados desde Nación, que también beneficiaron a los demás candidatos K, como cuestiones diferenciales, podemos señalar dos:

- Por un lado, los fondos públicos y las oportunidades propias del cargo de Intendente de la ciudad, que aparecieron muy mezclados durante la campaña electoral. - Por el otro, la abultada nómina de personal municipal como estrategia electoral. Durante el 2010, a la postre el último registro disponible, la administración destinó el 73% de los fondos disponibles a atender el pago de sus 6.000 empleados. Además contó con 6.000 cooperativistas propios.

Frente a 26 competidores, el experimento ganó. Obtuvo una buena diferencia con sus oponentes. De haber sido una elección general, se hubiera quedado con 10 de los 12 concejales en juego, copiando lo que ocurrió en la llegada de Sergio Villordo, cuando compitieron 33 candidatos. Hasta se dio el gusto de quedar primero en Quilmes centro y en Bernal Centro. En el promedio se ubicó en torno al 36%; cifra que terminó admitiendo extraoficialmente, recién el jueves último.

LA TACTICA DEL EXPERIMENTO

Desde la misma noche del domingo último, la administración adoptó un comportamiento triunfalista que buscó marcar la agenda pública con cifras por sobre el 50% de los votos; y con un resultado arrasador en todas las mesas. Como tantas otras veces, las palabras del Jefe Comunal, no eran la verdad.

La falta de información desde fuentes confiables a nivel local, postergaron notoriamente la posibilidad de disponer de resultados zona por zona. Con el correr de las horas comienza a ser posible saber cuál es la valoración ciudadana sobre el experimento Gutiérrez. La sorpresa de unos, es contrariedad, enojo, desazón, y fastidio en el entorno más cerrado de Francisco Gutiérrez. Se ganó, con una victoria corta. No hubo declaraciones políticas del candidato triunfador en toda la semana.

LO QUE NO SE PUEDE OCULTAR

Cuando Gutiérrez apareció en el acto que presidió el Gobernador Scioli en la ciudad, al que no había sido invitado, estaba marcando el grado de malestar que reina en su círculo más íntimo.

A pocos metros de los periodistas presentes, y como si no los hubiera registrado, el Jefe Comunal se dispuso a compartir su desazón como si de una cuestión de Estado se tratara. El gesto del Gobernador como diciendo: No te puedo creer, ¿en serio, te fue tan mal, no me digas? , capturado en las fotos, dicen el resto.

Es el segundo resultado más bajo de todo el Comcosur. En una tabla con Intendentes vecinos, Gutiérrez queda anteúltimo: Darío Giustozzi, de Alte. Brown (64,04%); Patricio Mussi, de Berazategui (61,15%); Martín Insaurralde, Lomas de Zamora (57,17%); Jorge Ferraresi, de Avellaneda (43,95%); Julio Pereyra, de Florencio Varela (42,51%); Francisco Gutiérrez (36 %); Darío Díaz Pérez de Lanús (26 %). En el marco más amplio del Conurbano, el porcentaje fue tan precario que sacó a Quilmes de los registros informativos oficiales en materia de resultado kirchnerista, a pesar que la presidenta logró en Quilmes, una cosecha del 62,5% del total de votos válidos. El caso más notorio lo ofreció el cable emitido el viernes al cierre de la jornada por la Agencia oficial TELAM, dónde no figura la actuación de Quilmes y su Intendente.

OCHO PARA ARRIBA Y OCHO PARA ABAJO

Tomando como último registro las elecciones legislativas del 2009, dónde Francisco Gutiérrez había obtenido el 37,5% con su candidatura testimonial, el experimento perdió espacio en 8 de las 17 zonas en la que está organizado el Distrito. Empató en La Colonia y ganó terreno en otras 8 zonas. Hasta aquí se podría hablar de una marcada paridad en relación al voto 2009, sino fuera por al menos tres razones.

PRIMERA RAZON: CRECIO EL VOTO NO GUTIERREZ

En el 2009, todos los votos K en el Distrito los escrituró el experimento Gutiérrez. Ahora en las primarias del 2011, pierde algo más de un punto en el promedio general, mientras la fórmula nacional y provincial, lograron cosechas muy superiores que fueron capitalizados por otros candidatos. Es decir, más allá del voto de la oposición, ahora apareció una buena porción de votante K, que rechaza el experimento Gutiérrez.

SEGUNDA RAZON: SE PIERDE MAS

Los números zona por zona no sólo evidencian sino que además localizan el origen de esta tendencia, hacia la pérdida en la consideración de la ciudadanía. En las zonas dónde se gana terreno electoral es por el uno y dos por ciento; con la sola excepción de Ezpeleta Oeste dónde se registra un crecimiento del ocho por ciento. En cambio cuando se repasan los porcentajes del retroceso, se anotan cuatro zonas con caídas por sobre el seis por ciento, llamativamente se trata de espacios tenidos como fortalezas para la gestión municipal. No es que perdió mucho en los centros, la pérdida ocurrió en el Oeste profundo de Quilmes y en La Ribera, único espacio del Este, dónde Gutiérrez ganó el turno anterior.

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