La confianza empresaria, en caída libre: ya hablan de estanflación

Lo afirma un reciente estudio de la Fundación EGE, realizado en la ciudad y la región. Los hombres de negocio perciben un estancamiento de la actividad económica mezclado con una suba de precios
Un reciente estudio de la Fundación EGE revela que los empresarios perciben “estanflación” de la economía, caracterizado por una mezcla de recesión y suba de los precios. Por su parte, los pesimistas van ganado terreno en las expectativas a corto plazo.

Las expectativas de los empresarios de la ciudad y la región dicen que el efecto expansivo de la liquidación de la cosecha no fue tan bueno como se esperaba. Es que, según el informe, en nuestra zona, los rindes estuvieron por debajo de lo esperado.

“Lo más destacable de las expectativas empresariales, es la gran tendencia al estancamiento paralelo al incremento de los precios, es decir, estanflación”, señala el texto de la Fundación EGE.

Para el informe, la recesión viene en aumento desde fines de marzo de este año. “Las expectativas generales de corto plazo, por su parte, también son menos positivas, en un contexto de ventas reducidas e incremento de precios”, advierte el documento, aludiendo a la percepción de los empresarios.

Según el análisis de la Fundación EGE, es en la ciudad (a diferencia de la región), donde se observa el mayor impacto de la estanflación. “En los últimos meses, en Río Cuarto ha comenzado a primar la tendencia a la recesión frente a la expansión e incluso al estancamiento. En la región, la situación es la contraria: en mayo recuperó el nivel de abril de 2008”.

Con respecto a la actividad de los distintos sectores de la economía -continúa el informe de Fundación EGE-, se nota que en mayo, tanto el comercio como la industria, han mejorado su nivel con respecto al mes de abril. En tanto, los servicios y la construcción muestran un retroceso, más acentuado en el caso de la última.

Las expectativas para el corto plazo son favorables, en general. Sin embargo, la tendencia es a que ganen terreno los pesimistas y vayan perdiéndolo los optimistas.

“El porcentaje de empresarios que esperan tener un trimestre con mayor nivel de actividad viene en descenso mientras aumenta el de aquellos que eProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 eran un nivel menor”.

El estudio, que compara las percepciones de los empresarios de la ciudad y la región, permite tener una aproximación al clima de inversión. En base a ello, se calcula el índice de confianza empresarial, que sintetiza las expectativas acerca de la situación actual de la economía regional y por tanto indica la intención de inversión privada.

A lo largo de casi todo 2009, la confianza de los empresarios se mantuvo en una tendencia alcista, disminuyendo en el cuarto trimestre aquel año y recuperándose en los primeros meses de éste. Sin embargo, a partir del mes de abril, la confianza ha vuelto a bajar y ahora acumula dos meses en caída. El informe de EGE lo atribuye al “contexto inflacionario”

Las expectativas para el corto plazo son nuevamente muy buenas, tal como lo vienen siendo en los últimos meses. Pero aumenta la cantidad de los que creen que habrá menos actividad en el trimestre que viene, y baja la de los que son más optimistas.

De esta manera, la situación local puede definirse como de estanflación, con una incipiente recuperación del componente recesivo, mientras que las expectativas para los próximos meses también dan cuenta de un crecimiento del pesimismo.

Río Cuarto, con una situación más aguda

El estudio de Fundación EGE revela que la situación de la ciudad es muy distinta a la de la región. A nivel local, la estanflación impacta más, de acuerdo a la precepción empresaria: en los últimos meses, en Río Cuarto es donde ha comenzado a primar la percepción de recesión.

“De hecho, en los últimos dos años no ha habido un mes en el que la cantidad de empresarios que manifestaron expansión fuera mayor a la de aquellos que manifestaban haber reducido su nivel de actividad”, reza el informe.

Y señala que “si bien hay un componente expansivo siempre presente, éste ha sido más que compensado por la presencia de la recesión, por lo que desde comienzos del 2010, las empresas riocuartenses promedio han estado disminuyendo su nivel de actividad”.

“Esto es consecuencia de los efectos de la estanflación: el incremento de precios puede hacer aumentar en el corto plazo el nivel de ventas de algunos productos durables e incluso provocar el adelantamiento de las compras de bienes básicos pero nunca puede sostener a durante mucho tiempo el nivel de ventas reales, sobre todo cuando la recomposición de los ingresos siempre va por detrás del incremento de precios”, finaliza el documento emitido por la Fundación EGE.

El último registro mostró que sube la deconfianza

El último sondeo de la Fundación EGE sobre evaluaciones de la situación económica develó que crece el porcentaje de los que perciben un “estancamiento”. El relevamiento se llevó a cabo entre empresarios de Río Cuarto y la región.

La percepción empresaria del estancamiento pasó del 51% en abril, al 67% en mayo.

En tanto, disminuyeron la percepción de un clima de recesión (de 21% a 14%) y de expansión de la economía (de 28% a 19%).

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