En su tercer intento por la presidencia, el líder del PP aventaja con comodidad a Rubalcaba
Hoy, la grave crisis económica y social que sufre España apuntala desde hace meses una certeza que ya nadie se anima a discutir: en los comicios del próximo 20 de noviembre la tercera será la vencida para el eterno candidato y conductor del conservador Partido Popular (PP).
Los 15 puntos que, según las encuestas, Rajoy le lleva a su principal rival, Alfredo Pérez Rubalcaba, parecen imposibles de remontar en el tramo final de la campaña.
Y la sentencia no sólo obedece a lo manifestado por la mayoría de los analistas, sino también a otros indicadores difíciles de obviar, como la tasa de riesgo de pobreza, que ya alcanzó al 21,8% de la población, o el desempleo, que se acerca peligrosamente al récord histórico de cinco millones de personas.
Este cuadro crítico, reflejado en las predicciones de agencias y organismos internacionales, que no auguran una recuperación clara de España hasta después de 2013, parece perturbar más a Rajoy que la ínfima posibilidad de sufrir una derrota ante el candidato socialista.
"No, no tengo pánico de pensar en conducir a esta España, que está en mala situación, pero que cuenta con la sociedad española como el mejor remedio para salir de la crisis", afirma el líder del PP, en una entrevista con La Nacion y otros medios internacionales (ver aparte).
"Tengo la seguridad de que saldremos adelante, porque también viví los momentos duros que le tocaron en suerte a España tras la muerte de [el dictador Francisco] Franco en 1975. Aquella fue una instancia aún más difícil que la actual porque, además, tuvimos que construir una nueva etapa democrática y no teníamos las instituciones consolidadas que tenemos hoy", agrega.
El liderazgo de Rajoy en los sondeos esconde una paradoja: a pesar de ser aceptado como la mejor alternativa para transformar la realidad de un mercado laboral precarizado, el candidato evita en todo momento hacer promesas y no oculta su intención de aplicar nuevos recortes para reducir el gasto y el déficit públicos.
Para el economista José Ramón Pin, de la prestigiosa Escuela de Negocios IESE, ésa será una de las marcas de su gestión.
"Hay un acuerdo tácito entre la sociedad española y Rajoy. La gente no pide ni quiere otra promesa que la de poder dejar atrás la crisis, y a cambio no duda en ajustarse el cinturón. Todos sabemos que no hay otra salida que la austeridad, y todos sabemos que esto es lo que vendrá en España, gobierne quien gobierne... aunque el efecto siempre es mayor si se renueva la dirigencia política", afirma Pin.
A pesar de que Rajoy ya reconoció que no reducirá impuestos y que hará "todo lo necesario" para ordenar las cuentas públicas y devolverle a España su lugar como Estado pujante dentro de la Unión Europea, aún existen varios interrogantes acerca de cuáles serán los principales lineamientos de su acción de gobierno. En especial, sobre política económica.
Gabinete
Esta intriga se extiende a la composición de un eventual gabinete de ministros, hoy uno de los secretos mejor guardados del PP.
"Rajoy no le confirmó el nombre de uno solo de sus ministros ni a su propia esposa", asegura a La Nacion el analista Angel Expósito.
"Pero sí puedo decir que sorprenderá con su convocatoria, ya que encaja con su personalidad el deseo de formar un gobierno de concertación. Con esto no quiero decir que llenará al gabinete de socialistas, aunque sí habrá en su entorno gente de centroizquierda e intelectuales que no necesariamente se identifiquen con el ideario de la derecha o la centroderecha", añade.
Sin embargo, en distintos medios españoles se da como un hecho ya consumado que la vicepresidenta será la actual vocera del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, una apuesta que no es sorpresiva dada la histórica afinidad que mantiene con Rajoy.
Para el Ministerio de Economía, algunas versiones manejan el nombre del ex jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Rato. Pero Expósito descarta esta opción. "El futuro ministro será Luis de Guindos", pronostica.
De Guindos, de la misma escuela económica que Rato, es el actual director del Instituto Español de la Empresa, e integra el consejo de administración del gigante energético Endesa. De fuerte personalidad, este antiguo funcionario del ex presidente José María Aznar no está actualmente en los primeros planos de la política, aunque podría encarnar a la perfección el nuevo rostro del ajuste que le espera a Rajoy.
Los analistas coinciden en que habrá otros frentes estratégicos en la batalla del futuro presidente, más allá del desempleo. Uno de ellos será el hoy descuidado Ministerio de Relaciones Exteriores.
Otra cartera clave será la del Interior, que tendrá que agilizar la cintura del gobierno ante las futuras manifestaciones sociales que se esperan de los "indignados" y de los grandes sindicatos.
Esto, sin contar la resolución definitiva del conflicto con ETA, que a pesar de haber declarado el fin de la lucha armada, aún no se disolvió ni entregó las armas.


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