Se cumplió ayer una semana del inicio de la medida de fuerza de los autoconvocados. Amado dijo que es positiva la presencia del arzobispo en las negociaciones. Los profesionales esperan una citación del Gobierno.
El presidente subrogante de la Legislatura, a cargo interinamente del Poder Ejecutivo, Regino Amado, se expresó confiado en el rol de la Iglesia por su mediación en la crisis. "Siempre hemos prestado atención a las recomendaciones que hizo la Iglesia", remarcó.
Amado dijo que siempre es positiva la participación del arzobispo de Tucumán, Luis Villalba, en la resolución del conflicto. "La Iglesia hace de mediadora y eso es importante, porque en una discusión entre dos partes, cuando hay un mediador, él puede lograr que se acerquen las posturas", dijo.
El legislador oficialista remarcó que se está trabajando en la confección de la lista de personal que pasará a la planta permanente. "Está en plena elaboración. No conozco la lista, porque no integro esa comisión, pero nunca se ha cortado el diálogo", precisó.
Además, dejó en claro que el Gobierno tendrá un criterio amplio respecto de la cifra de beneficiarios. "El gobernador ha dicho que será flexible. Pueden ser 1.700 o 1.800, la cuestión es que tengan derechos adquiridos, que hayan trabajado fehacientemente dentro del Siprosa y por eso van a ser tenidos en cuenta", afirmó.
Las responsabilidades
En representación de los trabajadores "autoconvocados", Adriana Bueno dijo que más que confiar en la mediación de la Iglesia, el Gobierno debe ocuparse de resolver el tema. "Ellos deben resolver el conflicto. Nosotros no tenemos la lapicera. Además, es mucha responsabilidad para monseñor Villalba, pero es cierto que gracias a él hemos llegado adonde hemos llegado", señaló.
"Hubiéramos querido que monseñor no tuviera que intervenir otra vez en el conflicto", insistió. Además, la médica de Concepción aclaró que Villalba no es un mediador sino el garante de lo firmado en el acta acuerdo de 2009. "En aquel momento, nosotros habíamos buscado la mediación de la Iglesia y al Gobierno le molestó esa decisión", recordó.
Por su parte, el director del Hospital Padilla, Roberto Rodríguez Rey, expresó su deseo de que el conflicto se solucione lo antes posible. "Soy optimista y pienso que se acercarán las posiciones", dijo.
Durante la semana de paro, la actividad no se resintió en el Padilla, según el director. "Nadie se va sin ser atendido. Se reforzó la atención en la guardia", precisó.


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