Conejero llamó a dar prioridad a lo que realmente tiene en nuestra vida

Como todos los años, la feligresía se prepara para recibir las Pascuas con oficios religiosos.
Es así que en la jornada de ayer al celebrarse el domingo de Pascuas de Resurrección se ofició la misa central de las 8 horas presidida por el Monseñor José Vicente Conejero en la Iglesia Catedral, donde también se desarrollaron tres celebraciones más durante el día a 10, 19 y 20,30 horas.

Durante su homilía el obispo Conejero realizó un análisis de las actividades desarrolladas en esta Semana Santa y llamó “a dar prioridad a lo que realmente tiene y lo que vale hoy es que Cristo ha resucitado”, señaló.

“En las diferentes comunidades parroquiales se ha celebrado el sacramento de la reconciliación y de la penitencia para purificar nuestra conciencia, para liberarnos de la opresión del pecado. Además hemos acompañado a Jesús en su pasión y en su muerte y hemos adorado la cruz”.

Asimismo Conejero expresó “En este primer día de la semana que es el nuevo día de la creación presenciamos y creemos en esta resurrección de Jesucristo Nuestro Señor.

El Cirio Pascual encendido es el signo de que Cristo vive y ha resucitado y es la luz que ilumina el mundo”.

De esta manera hizo un comentario respecto a la gente que optó por asistir a los festejos por el día de Formosa, “Anoche (por el sábado) estuvimos celebrando la Vigilia Pascual, mientras en la ciudad había riadas de gente con motivo de celebrarse estos 133 Aniversario de Formosa y seguramente estaban al margen de toda esta celebración que nosotros vivimos, por eso para nosotros esto representa un desafío para que también muchos jóvenes y adultos sentir que Cristo es el camino, la verdad y la vida y que tiene en el corazón una alegría no efímera como sucede con las fiestas meramente humanas sino tiene una alegría que permanece para siempre”.

“Debemos ser lo suficientemente inteligentes para iluminar nuestra vida y poder ubicarnos dando prioridad a lo realmente tiene y aquello que es accidental ubicarlo en el lugar propio. Esto es lo que vale, Cristo ha resucitado y nos hace partícipes de su propia vida y entonces caminamos con alegría y esperanza anhelando el encuentro del Señor”, remarcó el obispo Conejero en su homilía.

Celebramos la Pascua a través de la Fe

Dentro del Evangelio, el Monseñor plantea que la Fe es el motor a través del cual se celebra esta fiesta de resurrección. “El Señor ha resucitado, verdaderamente ha resucitado, celebramos con gozo y alegría esta gran solemnidad de la Pascua a través de nuestra Fe, puesto que el triunfo y la victoria de Jesucristo resucitado entre los muertos es el centro y el núcleo de la Fe del año litúrgico y de toda la vida cristiana entorno a este acontecimiento más que la Fe cristiana porque en realidad el misterio de la redención conforme al designio de Dios está precisamente en la redención de la humanidad y en la apertura a la humanidad para llegar hasta Dios, es Cristo Jesús quien con su entrega, su muerte en la cruz y su gloriosa resurrección nos ha abierto las puertas a la eternidad”, significó Monseñor Conejero.

Al mismo tiempo expresó “Es que cuando uno sabe donde va y tiene definido el final de la existencia de uno puede entender y comprender la vida por eso el apóstol San Pablo exhorta a que tengamos la vista y el corazón puestos en las cosas de arriba, no en las de la tierra, ahí donde Cristo está sentado a la derecha del padre y donde intercede por nosotros, así, procurar hacer todo el bien posible mientras vivimos tenemos el corazón puesto en el Señor y es nuestro destino final que es la vida eterna”.

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