El Juzgado en lo Correccional N° 5 de esta ciudad condenó a una enfermera a la la pena de dos años de prisión en suspenso e inhabilitiación para ejercer la profesión por cuatro años por haberla encontrado responsable del delito de lesiones culposas.
La enfermera inyectó vía endovenosa un fármaco de la variedad del ibuprofeno, cuya aplicación en sangre está expresamente contraindicada sin respetar las normas establecidas para su administración segura, además de haber desoído las claras e inequívocas señales de dolor del adolescente.
Esta inyección le produjo una isquemia arterial (taponamiento de la arteria) con riesgo de vida y la posterior amputación del brazo fue directa consecuencia de la aplicación del medicamento sin haber respetado la enfermera las normas que rigen en el ámbito de su incumbencia profesional.
En sus considerandos el juez en lo Correccional Leonardo Celsi impuso a la mujer, además de la pena y la inhabilitación, reglas de conducta como la de mantener domicilio en la ciudad y someterse al cuidado del Patronato de Liberados, aunque rechazó la aplicación de una multa, tal lo había solicitado el fiscal Pablo Cistoldi.
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